
A un mes del terremoto del 10 de agosto que sacudió a Cali y otras zonas de Colombia, el periodista José Fernando Patiño relató cómo vivió la muerte de su padre, Darío Patiño Rivera, quien quedó atrapado bajo los escombros del edificio que se desplomó durante el sismo.
En una entrevista para el podcast Vos Podés, habló de la búsqueda, la identificación del cuerpo y las enseñanzas que recibió de quien definió como su principal referente.
Patiño explicó que la muerte de su padre cambió su lugar frente a una tragedia. Durante años cubrió desastres y conversó con familias que buscaban a sus seres queridos. Esta vez, tuvo que enfrentar esa incertidumbre como hijo. “Yo estuve en Mocoa y me dolió terriblemente entrevistar a familias que estaban buscando a sus seres queridos”, recordó. Tras el terremoto, dijo, comprendió desde cerca el dolor de quienes esperan noticias en medio de una emergencia.
Durante la conversación, José Fernando Patiño centró buena parte de su relato en la relación que mantuvo con su padre. Según contó, Darío Patiño Rivera no fue una figura distante ni limitada a los años de crianza, sino alguien que continuó acompañándolo cuando ya había formado su propio camino profesional.
“Mi papá nunca fue un espectador de mi vida. Mi papá fue protagonista de mis decisiones aun de adulto”, afirmó el periodista. Para él, la presencia de un padre no termina con la infancia, sino que permanece en la escucha, los consejos y la disposición para ayudar cuando aparecen problemas.
La búsqueda de su padre luego del terremoto
En diálogo en el podcast Vos Podés, Patiño recordó el minuto a minuto del 10 de agosto. El presentador reveló que vivió el sismo desde Bogotá y que, al consultar que el epicentro había sido en Chocó, tuvo un momento de calma al pensar en los familiares que no estaban junto a él. Aseguró que minutos después del sismo se pudo poner en contacto con mi madre y fue en ese momento en donde notó que el sismo había perjudicado gravemente a otras zonas del país.
“Hablé con mi mamá, ella me muestra su casa con unas grietas grandes en la pared. Ella logra salir con vida, pero le dijo: ‘Voy a llamar a mi papá porque estoy preocupado’”, reveló el presentador. José Fernando aseguró que, pasados 20 minutos después del sismo, la preocupación creció aún más y le pidió a un familiar que vivía cerca a su padre que se acercara al lugar de residencia y le diera un parte de tranquilidad.
“Les dije que si podían ir porque mi papá no me contesta, pero siempre pensé que era un problema de comunicación, porque si los que estaban al lado estaban bien (...) Al final fue el suegro de una prima; él me llama y como que no puede hablar y me pasa a una señora y ella me dice: ‘Jose, el edificio de su papá está todo en el piso’ y yo le preguntaba si estaba segura que era el edificio de mi papá”, recordó.
Tras recibir la noticia del colapso del edificio en Cali, Patiño viajó con la esperanza de que su padre hubiera sido trasladado a un centro asistencial. En el trayecto se preguntaba si estaba herido, si había logrado identificarse y si recibía atención médica. El presentador confesó que en el trayecto de Bogotá a Cali recibió información de que a su padre al parecer habría salido vivo y que estaba en un centro asistencial.
Al llegar a la clínica a la que supuestamente habían llevado a Darío, no encontró información sobre él. Entonces inició un recorrido por distintos centros médicos mientras buscaba confirmar su paradero. “Yo sentía que estaba perdiendo tiempo de poder encontrarlo, pero a mi papá lo sacaron, ¿cómo es posible?”, recordó.
Con el paso de las horas, la búsqueda regresó al lugar del derrumbe. José Fernando Patiño contó que ver el edificio reducido a escombros lo desbordó y que, desde la calle, empezó a gritar el nombre de su padre. En medio de la incertidumbre, los rescatistas le avisaron que habían localizado unas piernas bajo una estructura caída. Al acercarse, comprobó que no correspondían a Darío Patiño Rivera. Al mismo tiempo, recibía llamadas de distintas clínicas que aseguraban que su padre había sido rescatado, una información que aumentó la confusión durante la búsqueda.
Patiño asegura que para ese momento el teléfono de su padre aún sonaba, lo que fue clave para acercarse a donde había quedado su padre. Fue entonces cuando encontraron el celular cerca de las piernas que ya habían visto antes. “El topo se mete de nuevo y me pregunta las características de mi papá, si tenía una calvita en la cabeza, porque habían encontrado a alguien así, pero todavía no se sabía si era el o si estaba vivo”, explicó.
Cuando lo ubicaron, le habló durante las tareas de rescate: “Papá, déjate sacar. Ya acá llegó Juliana, déjate sacar”.
Unos 15 minutos después, los rescatistas lograron sacar el cuerpo. El periodista reconoció rasgos físicos de su padre, aunque decidió no mirarle el rostro. Medicina Legal también le recomendó evitarlo. La identificación se apoyó en una marca que conocía: un lunar. “Con el lunar ya me bastaba con saber que era mi viejo”, relató. La despedida fue uno de los momentos que más le costó asumir. “Pero despedirme de mi papá sí, no se vale”, dijo.
Luego de confirmar la muerte de su padre, Patiño recibió información sobre las pertenencias recuperadas entre los restos del edificio. Le advirtieron que algunos objetos podían ser retirados o destruidos, por lo que volvió al lugar con un pedido puntual: conservar las fotografías familiares. “Papá, yo lo único que quiero son las fotos”, recordó que dijo. Poco después apareció una maleta que contenía imágenes de su infancia y de distintos momentos compartidos con Darío.
“Ahí estaban todas las fotos de mi infancia con mi papá, mis recuerdos, mi vínculo, mi historia”, expresó. El hallazgo le permitió recuperar una parte de los objetos que consideraba esenciales para preservar la memoria de su padre.




