
La polémica por la presentación de Josiane Sciotti en Dances of the World de Miss Mundo 2026 escaló tras los cuestionamientos de usuarios por el traje inspirado en la llamerada puneña. Ante los comentarios y ataques, la representante peruana ratificó su postura y defendió que se trata de una manifestación cultural reconocida oficialmente por el Perú.
A través de sus redes sociales, Sciotti compartió una “aclaración importante” en la que respondió a las críticas con información histórica y documentación oficial, asegurando que buscaba hacerlo “con respeto, pero también con información verificable”.
Josiane Sciotti responde a los cuestionamientos
La joven de 19 años recordó que la Llamerada Puneña está vinculada a la región Puno y que su reconocimiento no responde a una opinión personal, sino a una declaratoria oficial del Estado peruano.
“El Ministerio de Cultura del Perú, mediante la Resolución Viceministerial N.° 032-2024-VMPCIC/MC, declaró oficialmente a la Danza de la Llamerada Puneña como Patrimonio Cultural de la Nación el 1 de febrero de 2024”, escribió.
Josiane Sciotti
Sciotti también explicó que la declaratoria reconoce a esta expresión como parte de la diversidad artística del ámbito andino y la relaciona con la memoria histórica y el rol de los arrieros de camélidos en el territorio altiplánico.
La modelo añadió que la llamerada continúa practicándose en distintas provincias de Puno, entre ellas Lampa, Azángaro, San Román, El Collao, Puno, Yunguyo y Chucuito, y que forma parte de importantes festividades de la región.
“No es una provocación ni una apropiación”
Uno de los puntos centrales de su mensaje fue responder a los usuarios bolivianos que calificaron su presentación como una apropiación cultural, llegando incluso a recibir insultos en sus redes sociales. Sciotti sostuvo que las expresiones andinas tienen una historia que trasciende las fronteras actuales entre Perú y Bolivia y que incluso la declaratoria del Ministerio de Cultura reconoce los vínculos culturales existentes en los Andes.
“Por eso, presentar la Llamerada Puneña como una expresión cultural de Puno, Perú, no es una provocación, una falta de respeto ni una apropiación”, afirmó.
Josiane Sciotti
La representante peruana remarcó que su intención fue llevar al escenario internacional una manifestación que su país reconoce oficialmente como patrimonio.

“Es representar una manifestación que mi país reconoce oficialmente como Patrimonio Cultural de la Nación”, sostuvo.
“Estoy orgullosa de haber llevado una parte de la cultura de Puno”
En el cierre de su publicación, Josiane Sciotti dejó de lado la confrontación y destacó el significado que tuvo para ella representar a Puno durante su participación en Miss Mundo 2026.
“Estoy orgullosa de haber llevado una parte de la cultura de Puno y del Perú al escenario internacional de Miss World”, expresó.

Finalmente, la peruana hizo un llamado a abordar estas controversias desde el respeto y el conocimiento histórico: “La cultura merece ser compartida, pero también merece ser reconocida con respeto, historia y evidencia”.
¿De dónde es la llamerada?

La discusión sobre el origen de la llamerada volvió a generar cuestionamientos desde redes sociales, principalmente de usuarios bolivianos que acusaron a Perú de apropiarse de esta expresión cultural. Para Henry Flores, vicepresidente del Comité de Salvaguardia de Candelaria, reducir la tradición a las actuales fronteras entre ambos países es desconocer su historia.
El representante puneño explicó que la llamerada tiene más de 400 años de evolución y se desarrolló en un espacio cultural compartido del Altiplano, donde convivieron pueblos quechuas, aimaras y urus. “No obedece a modernas fronteras que la traten de dividir”, sostuvo.
Flores señaló que tanto Perú como Bolivia han incorporado sus propios aportes a la danza a lo largo del tiempo, pero que ello no permite afirmar que una nación sea la única creadora. Además, recordó que en el caso peruano existe documentación histórica y que la Llamerada Puneña fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2024.
El antropólogo también cuestionó que esta discusión termine convirtiéndose en una serie de ataques en redes sociales. Según señaló, no existe un reclamo desde el ámbito académico, sino principalmente comentarios de usuarios que, desde posiciones nacionalistas tóxicas, reaccionan contra cualquier reconocimiento peruano de expresiones culturales del Altiplano. A su juicio, este tipo de confrontaciones termina alimentando una disputa innecesaria entre ambos países.




