La senadora con licencia de Morena, Julieta Ramírez, rompió el silencio la noche del 9 de septiembre para responder a las investigaciones que han ventilado un supuesto proffer agreement (acuerdo de colaboración preliminar) con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En un video difundido en sus redes sociales, rechazó de manera categórica haber firmado cualquier acuerdo con autoridades estadounidenses y aseguró que no enfrenta investigaciones ni en México ni en Estados Unidos.
“Quiero dejar muy claro que todo el reportaje es completamente falso”, afirmó la legisladora y aspirante a la gubernatura de Baja California, al sostener que el documento mostrado por el medio Nmás “no existe” y que jamás ha tenido contacto de ese tipo con agencias extranjeras.
“No conozco, no he visto ni he firmado el dichoso documento presentado por N+, mucho menos he realizado algún acuerdo, ni verbal ni escrito”, subrayó.

Con esta versión, Ramírez respondió formalmente a una controversia que comenzó tras la difusión de una investigación sobre un presunto acuerdo de colaboración con fiscales federales en San Diego.
La senadora enmarcó el caso como un ataque contra el movimiento de Morena
La legisladora atribuyó el reportaje a una estrategia de desprestigio dirigida contra su partido, no solo contra su persona. “Todo lo publicado es parte de una campaña de desprestigio contra el movimiento al que pertenezco”, señaló.
Ramírez cuestionó el manejo periodístico de las acusaciones y responsabilizó a ciertos medios de amplificarlas sin verificación. “Es muy lamentable que algunos medios y opinadores se presten a ser voceros de estos ataques sin corroborar siquiera la existencia y veracidad de las acusaciones y los documentos presentados”, apuntó.

La senadora con licencia cerró el mensaje con una reafirmación de lealtad política. “Les reitero que mi compromiso y mi lealtad absoluta es con los principios de nuestro movimiento, con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, con la soberanía de México y con el pueblo de mi tierra, Baja California”, declaró.
¿Qué dicen las revelaciones sobre Julieta Ramírez?
La controversia comenzó el 7 y 8 de septiembre, cuando el noticiero estelar de Televisa difundió una investigación de la unidad N+ Focus, firmada por los periodistas Alejandra Barriguete y Luis Villegas. El reportaje señaló que Ramírez habría firmado un proffer agreement con la oficina del condado de San Diego, del Departamento de Justicia estadounidense.
Ese tipo de documento permite a un testigo o persona investigada entregar información sobre un delito a cambio de que su declaración no sea usada directamente en su contra en un juicio.
El texto citado por N+ señaló: “La determinación de si recibiré o no algún beneficio quedará entera y exclusivamente a criterio de la fiscalía federal, previa entrega de mi información”, se lee en el documento.

Tras la primera difusión del reportaje, Ramírez reaccionó con un mensaje irónico en X, acompañado de un GIF de Michael Jackson: “¡Semana nueva, mitote nuevo! No se pierdan el más reciente episodio de guerra sucia... cortesía del Canal de las estrellas”.
Un día después, el martes 8 de septiembre, el mismo noticiero transmitió una segunda cápsula donde se ventiló parte del documento. Ese material incluía el nombre de la senadora, el de un subprocurador o subfiscal federal que llevaría el caso en Washington D. C. y el de un testigo colaborador de agencias federales estadounidenses.
Después de la segunda cápsula, la senadora con licencia publicó una captura del documento cuestionando su diseño gráfico. “El gran documento... Ni a ChatGPT llegan... Lo hicieron en Paint”, escribió.
Otro clip incluyó la canción Que no te haga bobo Jacobo, de la banda Molotov, con la frase “Si el pueblo se organiza, no nos gana Televisa”.
Morena y su bancada en el Senado respaldaron a la legisladora

La dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel, calificó como falsos los señalamientos contra Ramírez. “Yo le creo a Julieta, es una joven muy responsable”, sostuvo Montiel en conferencia de prensa.
La dirigente recordó que, cuando ella misma era secretaria de Bienestar, ya reflexionaba sobre el perfil de la legisladora: “Me hacía la reflexión de su juventud versus la experiencia que se requiere; y la verdad, tengo la mejor opinión de ella”, señaló.
Montiel atribuyó las acusaciones a una campaña negra proveniente de la oposición y extendió un respaldo institucional a nombre del partido. “Desde aquí nuestra solidaridad y respeto y respaldo a nuestra compañera senadora Julieta Ramírez”, declaró. Ramírez agradeció el gesto en redes sociales: “Gracias por su respaldo, dirigenta. No defraudaré su confianza ni la del pueblo de Baja California”.
El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier Velazco, calificó de “farsa” los señalamientos y los vinculó con otros casos que involucran a legisladores de su bancada, entre ellos Adán Augusto López Hernández y Enrique Inzunza Cázarez. “Yo les puedo confirmar que hablé con ella, yo le creo. Es una mujer íntegra”, afirmó. Mier también aseguró que la campaña de desprestigio no ha afectado la economía nacional ni los mercados financieros, y expresó “un optimismo mesurado” del partido rumbo a las elecciones intermedias de 2027.
Ramírez ya había enfrentado señalamientos en meses pasados
En enero de este año, durante un recorrido por el fraccionamiento Lomas de San Martín, en Tijuana, la senadora con licencia calificó como “temporada de zopilotes” los primeros rumores sobre el retiro de su visa estadounidense.
En ese encuentro, el comunicador Ángel Peña la retó públicamente a viajar juntos a Disneylandia para comprobar que conservaba el documento migratorio, reto que Ramírez optó por ignorar.
En julio, el periodista Luis Chaparro, del medio Pie de Nota, reiteró que Ramírez no contaba con visa vigente y citó reportes del New York Times sobre políticos de Morena que cooperan con la DEA por sospechas de nexos con el crimen organizado.
Ramírez respondió en una entrevista con Pedro Gamboa, en Milenio, donde negó colaborar con Estados Unidos y afirmó que no tenía por qué mostrar su visa. Finalmente, la exhibió físicamente en un acto público el mes de agosto, aunque eso no significa que esté activa.
El caso de Ramírez se suma a los señalamientos previos contra morenistas a los que también es cercana: la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, a quien le fue revocada la visa en mayo de 2025, y su entonces esposo, Carlos Torres Torres.


