
De nuevo en el ojo del huracán tras convertirse en protagonista de una campaña publicitaria con un llamativo slogan que inevitablemente recuerda a su guerra mediática contra Belén Esteban -"Si se enchufa está en PcComponents", presumiendo orgullosa de ser una 'nepobaby' con algunos de los dardos que ha lanzado a la madre de su hermana Andrea en las últimas semanas-, Julia Janeiro ha sorprendido con una desgarradora carta en redes sociales en la que, a corazón abierto, se ha sincerado como nunca sobre su pasado y ha revelado que en ciertos momentos llegó a perder incluso las ganas de vivir.
"Hay una parte de mi vida que no sale en una foto, que no se ve en un vídeo y que nadie conoce realmente. Y creo que, para entender por qué hoy me quiero tanto, primero hay que entender todo lo que me ha costado llegar hasta aquí" ha comenzado, revelando que una de las cosas que ha marcado inevitablemente su infancia y su adolescencia fue que "durante 23 años he visto cómo tiraban a mis padres por tierra públicamente. Prácticamente desde que tengo recuerdos he visto a personas hablar de mí, de mi familia, juzgarnos, inventar historias y decir mentiras dañinas, mientras yo tenía que aprender a vivir con ello".
"Y cuando eres pequeña no entiendes por qué la gente puede hacer tanto daño sin conocerte. Simplemente aprendes a callarte, a aguantar y a seguir" ha reflexionado, confesando que "con 12 años perdí las ganas de vivir". "Y todavía me cuesta escribir esa frase. No sé qué pasó dentro de mí para que, de alguna manera, volviera a encontrar esas ganas. Pero las encontré. Y hoy sé que fue un milagro que quizá en aquel momento ni siquiera supe valorar" ha expresado abriéndose como nunca sobre uno de loss episodios más oscuros de su corta vida.
Como ha relatado "no fue la única vez". "Con 18 años volví a perderme. Toqué fondo de una manera que nunca imaginé. Llegué a pesar 40kg. Viví situaciones en privado y públicamente que no le deseo a nadie y que todavía hoy me cuesta poner en palabras. Algún día hablaré de ellas. Pero hay cosas que necesitan tiempo" ha reconocido sin ocultar que por el momento, y a pesar de ser una mujer nueva, todavía no tiene fuerzas para sincerarse por completo sobre su pasado.
"Durante años he tenido que reconstruirme en silencio. Mientras fuera seguían juzgándome y tirándome por tierra, yo intentaba entender quién era, qué me había pasado y cómo volver a quererme" ha explicado a continuación, revelando que lo que de verdad "cambió todo" para ella fue el apoyo incondicional de su familia, su mejor amigo y su psicólogo: "con 16 años llegó Adri a mi vida. Mi psicólogo. Y decir que ha sido importante para mí se queda corto. Él forma parte de todo aquello que, de una manera u otra, salvó mi vida. Desde pequeña he ido al psicólogo y siempre lo diré con muchísimo orgullo".
"Pedir ayuda me ayudó a salvar mi vida. Yo me he roto y me he vuelto a construir muchas veces. Por eso hoy me quiero tanto. porque conozco a la niña que fui. Conozco a la niña que con 12 años ya no quería seguir aquí. Conozco a la de 18 que tocó fondo. Conozco todas las versiones de mí que tuvieron que sobrevivir a cosas que nadie vio. Y si hoy puedo mirarme y quererme, es porque sé todo lo que me ha costado llegar hasta aquí" ha concluido su mensaje más personal, revindicando la importancia de la salud mental y el inmenso trabajo interior que ha tenido que hacer para ser quién es hoy y quererse como se quiere.




