Madrid, 17 sep (EFE).- La Audiencia Nacional de España rechazó la medida cautelarísima pedida por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) de paralizar la puesta en marcha de un campamento de acogida para un 1.700 migrantes en el puerto de Ceuta, la ciudad española norteafricana donde entraron irregularmente decenas de miles de personas desde Marruecos a finales de julio.

Tras frenar el miércoles la habilitación de las instalaciones, a la espera de resolver la petición, finalmente la Audiencia Nacional rechazó la medida y señaló que serán las disposiciones que adopte el Ministerio de Interior español las que determinen las condiciones de seguridad de los agentes y de los propios migrantes, indicó el auto al que tuvo acceso EFE.

El Gobierno español, por su parte, celebró la rapidez con la que la Audiencia Nacional autorizó que se pusiera en marcha el campamento de acogida y subrayó que los terrenos del puerto son los más idóneos y cuentan con todas las garantías de seguridad.

El sindicato policial pedía suspender hasta que se acreditarán las condiciones de seguridad, una orden del Ministerio de Transportes del pasado 5 de septiembre que acuerda la utilización de aproximadamente 16.000 metros cuadrados del Puerto de Ceuta para la instalación de un dispositivo temporal de acogida de personas migrantes, con capacidad aproximada para un millar de personas.

Sin embargo, los magistrados rechazaron adoptar esta medida al entender que Transportes consideró que existían razones de interés general para autorizar la ocupación temporal del puerto con la instalación de campamentos de acogida.

En el auto, los jueces recuerdan que la orden recurrida solo autoriza el uso temporal de 16.000 metros cuadrados de dominio portuario y no "se hace pronunciamiento alguno sobre las concretas condiciones en que se va a prestar la atención humanitaria ni sobre las condiciones de prestación de servicios por parte de los agentes policiales".

Tras la decisión de la Audiencia Nacional, podrá seguir adelante la construcción de este campamento, que contará con carpas y otros espacios destinados a zona de descanso, enfermería y dispensario, así como de áreas para la atención e intervención social, servicios sanitarios, oficinas para el personal de la entidad encargada de la prestación del servicio y una caseta para el servicio de seguridad.

Después de la entrada masiva de decenas de miles de migrantes procedente de Marruecos a Ceuta, todavía quedan en la ciudad varios miles de ellos que viven en chabolas construidas por ellos mismos en las playas de la ciudad y con difícil acceso a agua potable.

Y el gobierno ceutí sigue trabajando con el Ministerio de Juventud e Infancia en la búsqueda de soluciones para una situación que ha desbordado la capacidad ordinaria del sistema de protección de menores de Ceuta.

La capacidad ordinaria fijada para Ceuta por el Gobierno es de 29 plazas y actualmente atiende a alrededor de 2.100 menores, como consecuencia de las entradas masivas. EFE