
La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha afirmado este lunes que el ataque ruso contra un tren de pasajeros en Ucrania, a apenas dos kilómetros de la frontera con Polonia, buscaba "asustar" a los países occidentales para que reduzcan su apoyo a Kiev, ante lo que ha reclamado responder haciendo "justo lo contrario" y demostrando que los aliados no se dejan intimidar por Moscú.
"Creo que está claramente destinado a asustar a los países occidentales para que dejen de apoyar a Ucrania y de viajar a Ucrania para mostrar su apoyo", ha señalado Kallas en declaraciones a los medios en los márgenes de la Cumbre Europea del Ártico, que se celebra en Rovaniemi (Finlandia).
En este sentido, la jefa de la diplomacia europea ha interpretado el ataque como "claramente un mensaje al mundo occidental" y ha defendido que la respuesta de los socios de Ucrania debe ser mantener su respaldo al país frente a la invasión rusa.
"La pregunta para nosotros es qué sacamos de ese mensaje. Creo que deberíamos hacer justo lo contrario. Debemos demostrar que estamos con Ucrania y que no nos dejamos intimidar", ha incidido la política estonia.
Kallas ha advertido de que ceder ante este tipo de acciones permitiría a Moscú avanzar en sus objetivos en Ucrania. "De lo contrario, Rusia simplemente conseguirá lo que quiere, que es la sumisión de Ucrania", ha asegurado, recordado que las ambiciones de Rusia no se limitan a Kiev, sino que "su objetivo final va mucho más allá".
El ataque tuvo lugar este domingo en la región ucraniana de Volin, donde un dron ruso impactó contra la locomotora de un tren de pasajeros que cubría un trayecto entre Kiev y Varsovia, a unos dos kilómetros de la frontera polaca. En el convoy viajaban 206 personas, aunque no se registraron heridos.
En el tren inmediatamente anterior viajaban los ex primeros ministros de Reino Unido Boris Johnson y de Suecia Carl Bildt, junto a otros representantes europeos que regresaban de una conferencia de seguridad celebrada en Kiev. Las autoridades ucranianas denunciaron que el ataque fue "deliberado".




