Para Kelly Osbourne, las habitaciones, jardines y espacios del Sunset Marquis de West Hollywood forman parte de algunos de los recuerdos más importantes de su infancia y adolescencia junto a su familia. Allí, en uno de los hoteles más frecuentados por estrellas de rock, pasó los veranos durante las giras de su padre, Ozzy Osbourne. También vivió varias de sus primeras anécdotas personales, incluida una que mantuvo en secreto durante años: el día que probó cocaína por primera vez.
La confesión salió a la luz en If These Walls Could Rock, documental que repasa la historia del emblemático hotel y reúne testimonios de distintas figuras relacionadas con su pasado musical. Kelly, de 41 años, explicó que su familia solía hospedarse allí mientras Ozzy recorría Estados Unidos con sus presentaciones, antes de establecerse de forma permanente en Los Ángeles.
Para la hija del fallecido líder de Black Sabbath, aquel lugar tenía una característica que lo hacía especial para su padre. “Era el único hotel en el que mi papá podía quedarse, en ese momento, donde podía ser él mismo”, recordó Kelly en el documental. “Nos echaban de todas partes, pero no del Sunset Marquis. Mi papá podía portarse mal con educación”.

Según Sharon Osbourne, su esposo podía caminar por los jardines, fumar y conversar con otros huéspedes. “Era como si estuvieras en tu propia casa con muchos amigos”, explicó.
Allí tuvo sus primeras experiencias
Con el paso de los años, el hotel se convirtió también en el escenario de algunas de las primeras experiencias de Kelly Osbourne.
“Me sentía como una pequeña Eloise”, contó al recordar cómo recorría el establecimiento durante sus veranos. Más tarde, aquella curiosidad infantil dio paso a las aventuras propias de su adolescencia.
“Tomé alcohol por primera vez en este hotel. Di mi primer beso en este hotel”, recordó. “Probé mi primera línea de cocaína en este hotel... me la dio uno de los amigos de mi papá de una banda muy, muy grande, y nunca podría habérselo contado a mis padres porque lo matarían”, relató. Kelly no identificó al músico de la anécdota.

El documental también revive la amistad que unía al guitarrista Billy Gibbons, de ZZ Top,con Ozzy. Este recordó una de las fiestas más caóticas del Príncipe de las Tinieblas en el Sunset Marquis. Según su relato, el cantante rompió un vaso junto a la piscina y los demás asistentes siguieron su ejemplo. En menos de 30 segundos, el área quedó cubierta de cristales. “[El suelo] se puso tan peligroso que ya casi nadie podía salir”, expresó.
Un recuerdo ligado a la pérdida de Ozzy
Las historias de Kelly sobre el Sunset Marquis adquieren otro significado tras la muerte de Ozzy, quien falleció a los 76 años en julio de 2025. Desde entonces, la hija del músico ha hablado en varias ocasiones sobre el impacto que tuvo la pérdida en su vida.
En otra entrevista reciente, Kelly reconoció que el dolor por la muerte de su padre afectó incluso su percepción de sí misma. Recordó que no se dio cuenta de cuánto peso había perdido hasta que vio una fotografía tomada durante los preparativos para los Grammy de 2026.

“No podía ver lo que otras personas veían porque sentía mucho dolor. Solo veía a una persona rota”, explicó.
Kelly acudió a aquella ceremonia para acompañar a su madre, Sharon, y participar en el homenaje dedicado a Ozzy, aunque posteriormente admitió que no se encontraba bien.



