Natalia Antolín debutó en la SAC el 14 de septiembre con una colección de 38 pasadas inspirada en el universo simbólico de Frida Kahlo.

La alta costura argentina se ha volcado hacia una nueva frontera creativa al fusionarse con el universo de Frida Kahlo, una de las figuras más trascendentales del arte del siglo XX.

Esta convergencia ocurre en el marco de la cuarta edición de la Semana de la Alta Costura (SAC), liderada por Elina Costantini, con epicentro en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).

El lunes 14 de septiembre, el salón del Malba se transformó para recibir la propuesta de Natalia Antolín, quien realizó su primera presentación en la SAC.

Natalia Antolin y Elina Costantini

Con una colección compuesta por 38 pasadas, la diseñadora propuso una reinterpretación del universo simbólico de Frida.

Según declaró la propia Antolín, este proyecto no surgió de un lienzo vacío, sino de un profundo bagaje emocional y creativo: “Fue volver a cosas muy profundas que tuve la posibilidad de vivir, compartir y admirar. No partí de una hoja en blanco: había una historia y una inspiración muy fuerte detrás”.

Los corsés, la sastrería, las faldas, los vestidos y los monos reinterpretaron en la alta costura la imagen personal de Frida Kahlo tras sus accidentes.

La influencia para esta colección se remonta a los viajes de trabajo que la diseñadora realizó durante años por México, recorriendo desde la península de Yucatán hasta Chiapas. En aquellos trayectos, tuvo contacto directo con artesanas, sus bordados y la riqueza cromática que define la tradición textil local.

La colección de Natalia Antolín nació de sus viajes por México, donde tomó contacto con artesanas, bordados y la tradición textil local.

Esta experiencia fue el motor para desarrollar piezas que, más allá de la estética, intentan capturar la resiliencia y la fuerza que Kahlo proyectó a través de su imagen personal. La colección incluyó sastrería, faldas, vestidos y monos, donde el uso de corsés —que remiten a las estructuras ortopédicas que acompañaron a Frida tras sus accidentes— se presentó como un lenguaje estético contemporáneo.

La impronta simbólica en la pasarela

La puesta en escena de Natalia Antolín priorizó la exuberancia visual que caracteriza al imaginario de Frida Kahlo. Los bordados realizados a mano, la incorporación de flores en tres dimensiones que aportaban volumen y la utilización de plumas para simbolizar el movimiento y la libertad, conformaron una narrativa textil que evocó la naturaleza mexicana.

Marcela Tinayre posa de pie junto a las sillas reservadas en un evento de moda. (SAC - MALBA)

La paleta de colores, centrada en rojos, borgoñas, verdes y negro, funcionó como una interpretación de la vegetación y la atmósfera que rodeaba la vida de la artista.

La intención detrás de esta serie de prendas fue representar a una mujer segura, que utiliza su indumentaria como una herramienta de comunicación y afirmación. Esta propuesta abrió un calendario que continúa el martes 15 de septiembre con la participación de Camila Romano y su colección “Entre todo y nada”, seguida por Pía Carregal y la presentación de “Morfogénesis”.

Eduardo, Elina y Khalo Costantini

La programación de SAC se expande al espacio público

La Semana de la Alta Costura busca trascender las puertas de los salones convencionales. El miércoles 16 de septiembre, la diseñadora mexicana Carla Fernández ofrecerá una retrospectiva de su trayectoria, centrada en el universo nativo y su trabajo de más de 25 años.

El cierre del evento está programado para el domingo 20 de septiembre a las 19 h en la explanada del Malba. Este encuentro, que será de acceso libre y gratuito, contará con la participación de las cuatro diseñadoras que formaron parte de esta edición en un desfile conjunto inspirado en la figura de Kahlo.

Marcela Tinayre posa de pie junto a las sillas reservadas en un evento de moda. (SAC - MALBA)

El evento de clausura integrará diversas disciplinas: música a cargo de un DJ en vivo, un mapeo proyectado sobre la fachada del edificio que recreará motivos textiles de la artista y la presentación musical de Silvestre y la Naranja.

Finalmente, el lunes 21 de septiembre, se llevará a cabo una fiesta que incluirá folclore mexicano y gastronomía típica en las instalaciones del Malba, coincidiendo con los festejos por los 25 años de la institución.

Gino Bogani asistió a la apertura de la SAC

La intimidad de un ícono llega al Malba

En el corazón de esta celebración se encuentra la exposición Viva Frida. Este proyecto, organizado por SAC y el Museo Frida Kahlo de México, representa un esfuerzo sin precedentes para acercar el archivo personal de la artista al público sudamericano.

Bajo la dirección general de Elina Costantini, la exhibición, cuya curaduría fue realizada por la Dra. Circe Henestrosa, incorpora elementos de la colección de Gannit Ankori y materiales fotográficos privados.

La muestra está integrada por más de 300 objetos originales que incluyen vestimentas, accesorios, aparatos ortopédicos, correspondencia personal y material de archivo, además de obras pictóricas y litografías pertenecientes a las colecciones de Eduardo y Elina Costantini.

El cierre de la SAC se realizará el 20 de septiembre en la explanada del Malba con un desfile conjunto inspirado en Frida Kahlo y acceso libre y gratuito. (Gustavo Gavotti)

Este conjunto excepcional propone una inmersión en la construcción de la identidad de la artista, abordando temas como el cuerpo, la discapacidad, el género y la política.

La exposición tendrá su inauguración formal el sábado 19 de septiembre a las 19 h, con entrada gratuita, y permanecerá abierta al público desde el 20 de septiembre de 2026 hasta el 15 de marzo de 2027.

“Aunque el nombre oficial es Las apariencias engañan, decidí titular su primera vez en Sudamérica como Viva Frida, porque aunque físicamente no está, sentimos su presencia”, reveló Elina Costantini a Infobae.