San Sebastián (España), 20 sep (EFE).- La dictadura argentina de 1953 y la de los años setenta sobrevuelan 'Glaxo', la película que presentó este domingo en San Sebastián el cineasta Benjamín Naishtat, quien afirmó que "la Argentina actual es toda ella un guiño a esas experiencias fastistoides".

El largometraje está basada en la novela homónima escrita por el autor argentino Hernán Ronsino, publicada originalmente en 2009, de manera que "antecede a la coyuntura actual -explicó hoy el cineasta-, por lo tanto no hay guiños concretos", sino que todo lo que ocurría en aquella época recuerda a la actualidad porque, "el futuro tiene un largo pasado".

'Glaxo' reconstruye, a través de distintas épocas y puntos de vista, la historia de un grupo de amigos de una pequeña localidad de la provincia de Buenos Aires, cuyas vidas cambian cuando se instala en el pueblo un siniestro excomisario de policía, interpretado por Marcelo Subiotto, y su seductora esposa, a la que da vida Lali Espósito.

El filme, que compite en la Sección Oficial del festival español, habla de política, de dictaduras y de opresión a través de la historia íntima de una amistad entre cuatro adolescentes que están descubriendo el amor y el sexo.

Lali Espósito personaliza la llamada del deseo sexual con su interpretación explosiva de la esposa del oscuro ex comisario.

"He disfrutado mucho el personaje -confesó la actriz-. Me encanta ponerme tacones, bailar, cantar. Es mi personaje soñado".

"También he querido mostrar como esta mujer defiende su idea de libertad, a pesar de estar casada con un hombre que representa la opresión", agregó.

La película es "claramente argentina", según el productor brasileño Rodrigo Teixeira, pero se grabó en Brasil porque "los países vecinos tenemos que ayudarnos" y "Argentina está sufriendo ahora, como sufrió Brasil durante los cuatros años" del mandato de Bolsonaro.

El cine "ha sido desmantelado en Argentina por las políticas del Estado", aseguró Naishat, y este "contexto difícil" hizo imposible rodar la película en ese país.

"Cuando vimos que no podíamos trabajar en Argentina fue terrible -recordó-, pero gracias a la solidaridad continental se pudo montar un equipo mixto argentino-brasileño" y la producción se pudo llevar a cabo.

"Esta película se pudo hacer, pero muchas otras no han podido", subrayó el productor argentino Santiago Gallelli, en una rueda de prensa salpicada de criticas a la situación del cine argentino y a la falta de apoyo a la cultura del Gobierno de Javier Milei.

El paralelismo entre pasado y presente también estuvo muy presente en las reflexiones de los autores de 'Glaxo' en San Sebastián, especialmente al referirse al personaje que interpreta Subiotto.

El prestigioso actor argentino encarna a un excomisario con un pasado oscuro, que en sus conversaciones con sus superiores o con la gente del pueblo habla de la necesidad de "civilizar" y de luchar "contra la barbarie".

Palabras que, según Subiotto resuenan especialmente hoy en día porque, personajes como el excomisario "ha habido siempre", pero "ahora parece que la actualidad invita a comportarse así".

Las palabras "civilizar" y "barbarie", le recuerdan a Naishtat al concepto de "batalla cultural" que suele utilizar Javier Milei en sus discursos.

A este respecto, el realizador defendió que "actualmente no hay una 'batalla cultural'" en Argentina, sino "un desmantelamiento de la cultura sin proponer nada a cambio, sólo una vacío que viene carcomiendo al cine y a todas las expresiones artísticas".EFE

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