São Paulo, 13 sep (EFE).- La Bienal Internacional del Libro de São Paulo, una de las mayores citas literarias de Latinoamérica, cerró este domingo su vigésima octava edición con un récord de 760.000 asistentes en diez días de actividades, informaron los organizadores.
La feria de este año, que tuvo a España como país invitado de honor, registró un 5,3 % más de público que en la edición de 2024.
Más público se tradujo, además, en más libros vendidos. En este contexto, la facturación media diaria en la bienal paulista se disparó un 57 % en relación a hace dos años, según un sondeo realizado entre los expositores.
"Esta edición histórica demuestra la fuerza de la Bienal como un gran encuentro cultural y también como un importante motor para todo el sector del libro. Recibir a 760.000 visitantes, con una presencia tan destacada de jóvenes y familias, y registrar una gran demanda de libros demuestra el enorme interés por la lectura cuando creamos oportunidades", afirmó Sevani Matos, presidenta de la Cámara Brasileña del Libro (CBL), entidad detrás de la cita.
España llevó a esta 28ª Bienal el proyecto 'Confluencias', con la escritora Marta Sanz como comisaria.
En un pabellón de 500 metros cuadrados inspirado en los mosaicos de Roberto Burle Marx, el país ibérico trajo a cincuentena autores de letras españolas, entre ellos nombres de gran proyección internacional, como Bernardo Atxaga, Elvira Navarro, Patricio Pron, Gabriela Wiener, Carlos Zanón y Alana S. Portero, entre otros.
La Bienal de São Paulo ha sido el escenario durante diez días de mesas redondas que abordaron desde la novela negra e histórica, hasta las nuevas formas de autoficción, las narrativas ecológicas y la recuperación de la memoria democrática.
También hubo un espacio destacado para la poesía, con veladas literarias diarias, y propuestas infantiles, de ilustración y cómic. EFE
