
Costa Rica acumula 40 meses consecutivos con precios por debajo del rango meta del Banco Central de Costa Rica (BCCR), y agosto no trajo alivio: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró el mes con una deflación interanual de -0.17%, según datos divulgados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), organismo estatal, según detalla una nota de la agencia EFE.
El dato prolongó una racha que arrancó en mayo de 2023, cuando la inflación alcanzó por última vez el 3%, el centro del rango meta del BCCR. Desde entonces, el país se mantuvo por debajo de ese objetivo.
La gasolina y los vehículos nuevos empujaron los precios hacia abajo
De acuerdo a EFE, la baja en los combustibles fue el principal motor de la deflación de agosto. El INEC precisó que la caída en los precios de la gasolina, el diésel y los vehículos nuevos arrastró el índice general hacia abajo, con descensos de 3.15%, 8.77% y 1.41%, respectivamente.
Los paquetes turísticos al exterior y el gas licuado también contribuyeron al número negativo, con bajas de 1.88% y 4.59%.
Del lado contrario, los huevos de gallina subieron 23.4%, la cebolla 8.95%, el tomate 8.03%, los boletos aéreos 8.2% y el transporte en taxi 4.67%. Esas alzas compensaron parcialmente la presión a la baja, pero no alcanzaron para revertirla.

Del total de los 293 artículos que integran el índice, el 44% bajó de precio, el 34% subió y el 22% no registró variación, informó el organismo.
Cuarenta meses fuera del rango meta
La inflación interanual tocó su piso más bajo del año en febrero, con -2.73%, y desde entonces inició una recuperación gradual que la llevó a -0.32% en junio. Ese avance se frenó en los dos meses siguientes.
En julio el indicador mejoró apenas cuatro centésimas, hasta -0.28%, y en agosto la mejora fue de 11 centésimas adicionales.
La Nación, diario costarricense, precisó que el IPC acumula 40 meses consecutivos por debajo del rango de tolerancia del BCCR, fijado entre el 2% y el 4%. El acumulado de los ocho primeros meses de 2026 se ubicó en -0.50%.
El INEC también informó en agosto una actualización de la canasta de bienes y servicios utilizada para calcular el índice. La nueva composición incorporó 43 bienes y servicios, excluyó otros y cambió la base de cálculo de diciembre de 2020 a junio de 2026.

El impacto sobre crédito y empleo
La persistencia de precios negativos no se tradujo en beneficios para los hogares ni las empresas, según el II Informe de situación macroeconómica del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (Cinpe) de la Universidad Nacional (UNA), presentado días antes de la divulgación del dato de agosto.
“La persistencia de la deflación, junto con altas tasas reales y una débil demanda interna, está frenando el empleo y al régimen definitivo, por lo que se requiere una flexibilización monetaria más consistente con la nueva estructura productiva del país”, advirtió el Cinpe a Delfino.cr.
El informe calcula que el colón acumula una apreciación cercana al 22% frente al dólar desde enero de 2023. Ese fortalecimiento abarata las importaciones, lo que contribuye a la deflación, pero recorta los ingresos en colones de exportadores y empresas turísticas.
El Cinpe también documentó que la Tasa Básica Pasiva real promedió 0,58% entre enero de 2020 y mayo de 2023, y saltó a 5,31% en el período deflacionario posterior: una diferencia de cerca de 4,7 puntos porcentuales.
El empleo y las tasas del Banco Central
La tasa de desempleo ronda el 7%, pero el Cinpe advirtió que esa cifra encubre un deterioro más profundo. La participación laboral cayó de alrededor del 60% en 2022 al 54% en 2026, lo que indica que una parte de la población dejó de buscar trabajo.
El número de personas ocupadas pasó de 2.227.240 en febrero de 2020 a 2,182,916 en junio de 2026, pese al crecimiento de la población en edad de trabajar. La industria manufacturera fue el sector más golpeado: perdió 24,057 puestos respecto del año anterior, una contracción cercana al 10%.

El BCCR bajó su Tasa de Política Monetaria (TPM) 25 puntos base el 23 de julio, hasta el 3.00% anual, en su primer movimiento expansivo del año. La entidad proyectó que la inflación abandonará el terreno negativo en la segunda mitad de 2026 y se acercará al 2% a partir de 2027.
El Cinpe cuestionó que ese recorte haya llegado a los bolsillos. Según el centro, la reducción de la TPM no se trasladó de manera completa a las tasas que pagan hogares y empresas por sus créditos, por lo que las condiciones de financiamiento siguen siendo restrictivas en términos reales.
Para el cierre del año, el Cinpe proyectó una inflación de entre 0.2% y 0.7%. El Grupo Financiero Mercado de Valores estimó un cierre cercano al 1.4%.




