El ciclo agroindustrial del girasol en la Argentina inicia su campaña 2026/2027 bajo un contexto de marcada solidez productiva y una dinámica comercial externa sin precedentes.

Impulsado por la firmeza de las cotizaciones internacionales y la tracción del consumo global de aceites vegetales, el complejo oleaginoso acelera sus labores de implantación a nivel nacional mientras consolida guarismos históricos en molienda y despacho de divisas.

De acuerdo con el último informe de coyuntura elaborado por la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR), sobre la base de estimaciones de su asesor económico, Jorge Ingaramo, la cadena agroindustrial atraviesa un momento excepcional.

Las proyecciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) marcan una intención de siembra nacional de 3 millones de hectáreas, cifra que representa un crecimiento del 5,3% en comparación con la campaña precedente.

Al 9 de septiembre, el avance de siembra alcanzaba el 23,4% de la superficie estimada, sumando unas 701.000 hectáreas implantadas.

El ritmo operativo se ubica 5,1 puntos porcentuales por encima del promedio histórico para esta época del año, con una fuerte concentración de las máquinas en las regiones Centro y Norte del país.

La región del NEA encabeza las labores con el 94% de ejecución, seguida por el Centro-Norte de Santa Fe, que registra un 50% de avance acelerado por la escasez de precipitaciones.

En paralelo, zonas como el Centro-Norte de Córdoba (8%), el Núcleo Norte (15%) y el Centro-Este de Entre Ríos (10%) inician sus esquemas a la espera de que se abra la ventana de siembra en Buenos Aires y La Pampa.

A escala internacional, los organismos técnicos anticipan un volumen cosechado de gran magnitud.

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) proyecta una producción argentina de grano de 8 millones de toneladas, en tanto que la consultora especializada Oil World estima la recolección en 6,4 millones de toneladas, fundamentada sobre un área de 3,12 millones de hectáreas y un rendimiento promedio de 2,05 toneladas por hectárea.

Planta de fraccionamiento de aceite comestible; el complejo girasolero registró un aumento del 25,4% en la molienda acumulada entre enero y julio, impulsando exportaciones récord por más de U$S 2400 millones.(Foto: SAGyP).
Planta de fraccionamiento de aceite comestible; el complejo girasolero registró un aumento del 25,4% en la molienda acumulada entre enero y julio, impulsando exportaciones récord por más de U$S 2400 millones.(Foto: SAGyP).

Desempeño agroindustrial y dinamismo exportador

La tracción del sector primario encuentra su correlato directo en las plantas procesadoras y en las terminales portuarias.

Durante el acumulado de enero a julio de 2026, la molienda de girasol alcanzó las 3,42 millones de toneladas, registrando una expansión del 25,4% en relación con el mismo período de 2025.

Este desempeño técnico estuvo apuntalado por la marca récord registrada en el mes de marzo, cuando el crushing mensual trepó a 567.144 toneladas.

Este ritmo de procesamiento se tradujo en un salto inédito en la generación de divisas para el país.

Según datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), respaldados en estadísticas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el complejo girasolero exportó U$S 2419,4 millones entre enero y julio de 2026.

El monto representa un incremento interanual del 100,1% y le otorga al cultivo una participación del 7,6% sobre el total de los envíos agroindustriales argentinos.

El movimiento de la mercadería también refleja la fluidez del circuito comercial.

Los registros de la Secretaría de Agricultura indican que las compras de la campaña 2025/2026 totalizan 5,177 millones de toneladas, un 46% más que en el ciclo previo.

En tanto, las operaciones correspondientes a la nueva campaña 2026/2027 ya acumulan 231.800 toneladas pactadas.

Muestra de semillas de girasol; el arranque de la campaña 2026/27 proyecta una superficie nacional de 3 millones de hectáreas, un 5,3% más que en el ciclo previo. (Foto: hurriyet.com.tr).
Muestra de semillas de girasol; el arranque de la campaña 2026/27 proyecta una superficie nacional de 3 millones de hectáreas, un 5,3% más que en el ciclo previo. (Foto: hurriyet.com.tr).

Oferta mundial y cotizaciones de mercado

El escenario internacional proyectado por el USDA prevé una recomposición de la oferta global. Se estima que la producción mundial de girasol se incrementará 15,4%, alcanzando las 63,55 millones de toneladas.

Este crecimiento responde principalmente a la recuperación productiva observada en Ucrania (+21,5%), Rusia (+20%) y la Unión Europea (+12,7%). Asimismo, la molienda global ascenderá un 13,3% (56,53 millones de toneladas), acompañada por una suba del 13% en el consumo mundial de aceite.

Pese al mayor volumen global, los valores en las plazas de referencia continúan exhibiendo firmeza. En el puerto de Rotterdam (CIF), la tonelada de aceite de girasol cotiza a U$S 1395 para las posiciones de septiembre-octubre.

A nivel local, los precios FOB de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se ubican en U$S 1306 por tonelada para septiembre, ajustándose a U$S 1225 para los embarques de la nueva cosecha en el trimestre abril-junio de 2027.

Por su parte, la Secretaría de Agricultura fijó los valores oficiales FOB en U$S 1292 por tonelada para septiembre-octubre.

En lo que respecta a la semilla en el mercado disponible, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estableció el valor Cámara en $759.500 por tonelada (equivalente a U$S 506 al tipo de cambio divisa BNA).

Las cotizaciones en las terminales de Bahía Blanca y Quequén se posicionaron en U$S 450 por tonelada, alcanzando los U$S 500 para las entregas con destino a fábrica en San Lorenzo.

Con siembras fluidas y alta demanda de molienda, la oleaginosa reafirma su lugar estratégico en la rotación agrícola y la balanza comercial del país.