La candidata pacifista Yulia Kuznetsova reapareció y votó en las legislativas rusas. (La repubblica/ARCHIVO)

Yulia Kuznetsova reapareció y votó este domingo en las elecciones legislativas rusas, tres días después de que sus partidarios alertaran sobre su desaparición tras un acto de campaña. La candidata pacifista a diputada por Los Verdes informó que ella y su marido se encontraban bien, aunque no fueron difundidas sus imágenes actuales.

“He vuelto a casa. Mi marido y yo estamos bien. He podido votar en mi colegio electoral. Gracias a todos por el apoyo”, escribió Kuznetsova en su canal de Telegram junto a una fotografía. Su grupo de apoyo confirmó la noticia y anunció que evitará hacer más comentarios para no perjudicarlos.

La candidatura pacifista y el voto de Yábloko

Kuznetsova, de 30 años, volvió a aparecer el domingo después de denunciar dos días antes que había requerido atención médica y psicológica tras lo que definió como “un encuentro complicado”. Ni la candidata ni la policía explicaron qué ocurrió durante los días en que estuvo desaparecida.

La candidata se presentó con el lema “Por la vida, la paz y libertad” y recibió el respaldo de la oposición rusa en el exilio. Su circunscripción no cuenta con representantes de Yábloko, el único partido pacifista, por lo que concurrió a los comicios bajo la lista de Los Verdes.

El presidente del partido político ruso Yabloko, Nikolai Rybakov, emite su voto en un centro de votación el último día de las elecciones rusas. (REUTERS/Andrei Bok)

La reaparición de Kuznetsova coincidió con una jornada electoral marcada por las restricciones a las candidaturas contrarias a la guerra en Ucrania. Yábloko no figuró en las papeletas de las listas partidarias, aunque 100 de sus candidatos podían competir por escaños en circunscripciones electorales para acceder a la Duma, la cámara baja del Parlamento.

El líder de Yábloko, Nikolái Ribakov, votó en el colegio electoral 360 de San Petersburgo pocos minutos después de la apertura. Escribió en dos papeletas los mensajes “la vida sin miedo”, “la paz” y “la libertad”, antes de depositarlas en la urna, según la prensa.

Ribakov regaló luego una manzana a una integrante de la mesa electoral, en alusión al símbolo y nombre de Yábloko en ruso. En una entrevista concedida esta semana a EFE, sostuvo: “Votar por cualquier otro partido es apoyar las políticas de (el presidente ruso, Vladímir) Putin”.

Participación y disputa por la mayoría parlamentaria

Las autoridades electorales informaron que la participación superó el 45% durante la mañana del domingo. El número de personas que votaron de forma remota alcanzó los seis millones de electores, mientras la votación se desarrollaba desde el viernes.

Las autoridades electorales informaron que la participación superó el 45% y que seis millones de electores votaron de forma remota en Rusia. (REUTERS/Maryam Majd)

Más de 111 millones de rusos en 89 regiones fueron convocados a elegir a los 450 diputados de la Duma en más de 90.000 colegios electorales. También podían votar ciudadanos residentes en 152 países, donde el Ministerio de Exteriores habilitó 333 centros, muchos en sedes diplomáticas.

Teóricamente, más de 1,8 millones de rusos en el extranjero podían participar. El número de colegios disminuyó en países como Alemania, que contó con dos centros frente a los 16 de la votación anterior, y en Israel, donde se habilitaron tres en lugar de 13.

Rusia Unida, el partido del Kremlin, buscaba revalidar la mayoría constitucional obtenida en 2016. Los sondeos oficiales le atribuían entre 33% y 37% de intención de voto, frente al 25% que le concedían compañías independientes, mientras los expertos estimaban que podría obtener cerca del 50% de los votos.