Desde las 18:31 de este domingo 20 de septiembre hasta las 19:27 del lunes 21, la comunidad judía celebrará Iom Kipur, el Día del Perdón, la fecha de mayor recogimiento del calendario hebreo. La jornada está dedicada al ayuno, la oración, el arrepentimiento y la revisión de las acciones del último año.
Según la tradición judía, la fecha recuerda el momento en que Dios perdonó al pueblo de Israel tras el episodio del becerro de oro y entregó a Moisés las segundas Tablas de la Ley. Ese perdón dio origen a una jornada que, cada año, convoca a los fieles a reparar sus faltas y restablecer el vínculo con Dios y con los demás.
El eje espiritual de Iom Kipur es la Teshuvá, un término hebreo que suele traducirse como retorno o arrepentimiento. “Teshuvá implica la decisión firme de, a partir de ahora, no volver a reincudir en el mismo error, en la misma maldad, en el mismo pecado o en la misma omisión de hacer lo que debemos hacer. Y a partir de que tomamos esa decisión, perfilamos nuestro futuro. Esa capacidad la sacamos a relucir, la desenterramos cada año cuando llega el Día del Perdón”, define el rabino Tzvi Grunblatt.
La práctica busca que cada persona revise su conducta y defina un cambio para el futuro. “Dios le dio la oportunidad a todos de poder reencontrarse con Dios y, a través de eso, reencontrarse consigo mismos”, señalaron en las declaraciones.
El rabino Tzvi Grunblatt, director de la Fundación Jabad Lubavitch Argentina, explicó que el perdón se vincula con la corrección personal y con el regreso a la propia esencia. La jornada también incluye el pedido de disculpas a otras personas por las ofensas cometidas durante el año.
La fecha se acompaña de un ayuno intenso y completo. “No se come nada ni se toma nada desde el día domingo a las 18:31 horas en Buenos Aires hasta el lunes a las 19:27 horas. Y conjuntamente con que no se come nada ni se toma nada, durante estas veinticuatro horas, tampoco se aplica todo tipo de cosméticos, no se hacen baños de placer, no se tiene relaciones íntimas ni se usan zapatos que no sean de cuero”, explica el director general de Jabad Argentina. Estas restricciones forman parte de una jornada que propone dejar de lado las necesidades materiales para concentrarse en la oración y la introspección.
La celebración comienza con Kol Nidré, una oración que se recita antes de la puesta del sol. El rezo está asociado con la anulación de compromisos que no pudieron cumplirse durante el año. El cierre llega con la oración de Neilá y el sonido del shofar, un instrumento de viento elaborado, por lo general, con un cuerno de carnero.
“En este día, el hombre tiene la posibilidad de elevarse por encima de los ángeles. Cuando termina el día del ayuno de Yom Kipur, se toca el shofar, un sonido que recuerda cómo los esclavos en el año del jubileo quedaban libres en el día de Yom Kipur, y ese momento de anunciar la libertad de los esclavos era tocando el shofar. Que este Yom Kipur nos permita dar vuelta a la hoja, empezar una hoja totalmente limpia y tener una vida íntegra y luminosa”, concluyó el rabino.




