Shanghái (China), 31 ago (EFE).- La automotriz china BYD, mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos, logró elevar sus beneficios en un 30 % entre abril y junio, lo que supone la primera ocasión en cinco trimestres en que las ganancias no se contraen ante la debilidad del mercado local, que ha tornado prioritarias las exportaciones.
Según cálculos efectuados en base a la cuenta de resultados que remitió en la noche del viernes a la Bolsa de Hong Kong -donde cotiza-, la compañía obtuvo en el segundo trimestre un beneficio neto atribuido de unos 8.241 millones de yuanes (1.225 millones de dólares, 1.058 millones de euros).
Las ventas en el extranjero crecieron un 33,9 % hasta el equivalente a 26.947 millones de dólares y aglutinaron el 52,6 % del total, mientras que las registradas en China se desplomaron un 30,7 %, arrastrando el total de la facturación operativa a una bajada del 7,1 %.
"Pese a la debilidad de las ventas en China, el beneficio trimestral de BYD podría suponer un espaldarazo para el sector automotriz chino. Podrían aumentar sus ventas en el extranjero, aprovechando su fortaleza tecnológica y de producción", explicó Ivan Li, analista de Loyal Wealth Management, en declaraciones citadas por el diario hongkonés South China Morning Post.
Ese medio apunta que, únicamente en el segundo trimestre, BYD disparó un 82,5 % sus ventas en el extranjero hasta superar los 471.000 vehículos.
En su cuenta de resultados, el fabricante dibujó una coyuntura marcada por "una fase de profundos ajustes y divergencias caracterizada por una demanda apagada a nivel nacional y un sólido crecimiento de las exportaciones", y apuntó que "seguirá potenciando su inercia de crecimiento en el extranjero".
Ante una coyuntura marcada en su mercado nacional por la baja demanda, el exceso de capacidad de producción y una competencia feroz que se ha convertido en una prolongada guerra de precios, muchos fabricantes chinos de eléctricos han optado por buscar mercados alternativos, lo cual también ha acabado por traducirse en aranceles en su contra en territorios como EE. UU. o Europa por la amenaza que suponen para la cuota de mercado de los productores locales.
En respuesta, empresas como la propia BYD, SAIC, Leapmotor o Chery están optando por abrir fábricas locales que les permitan evadir esas nuevas tasas, aunque los críticos apuntan a que generalmente son solo líneas de montaje para kits producidos en China.
Según estimaciones de JPMorgan, para los fabricantes del gigante asiático, el margen neto de beneficios por cada vehículo es solo del equivalente a 744 dólares en la China continental, mientras que en mercados extranjeros esa cifra podría multiplicarse por cuatro.
Esta misma semana, tras la mayor llamada a revisión de la historia del país, las autoridades chinas anunciaron una campaña de un año para reforzar la seguridad y la calidad de los vehículos en el país, con la patronal del sector advirtiendo de que las guerras de precios podrían traducirse en una reducción de esos atributos. EFE