En un Teatro Coliseo repleto arrancó el Festival Internacional de Buenos Aires, que convertirá a la ciudad en escenario del mundo durante doce días. Con una programación que por supuesto incluye mucho de lo mejor que se crea y produce aquí. Teatro, danza, performance, música y formas interdisciplinarias de expresión se ofrecen en 44 salas de todos los barrios porteños.
Con 17 proyectos internacionales, de los cuales Dorian fue elegido para la función de apertura. Es una elección llamativa. Se trata de una puesta dirigida por el legendario Robert Wilson e inspirada en El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. Esta coproducción del Teatro Nacional de Drama de Kaunas de Lituania y el D’haus Theater de Düsseldorf es un monodrama, unipersonal, hablado en lituano, con mucho texto, traducido en subtítulos que se despliegan a los costados del escenario. Difícil, y exigente. Para espectadores despiertos y conocedores del lenguaje visual de Wilson, del que Buenos Aires disfrutó en puestas como The Old Woman, con Willem Dafoe y Mikhail Baryshnikov, en 2014. Un expresionismo depurado, que linkea con la estética del cine mudo y las artes visuales, en el que la luz y el color juegan a la par con los intérpretes. Una imaginería que brilla también como lo mejor de esta propuesta, acaso algo áspera para una función inaugural, aunque atractiva.

Pero el despliegue del Festival 2026 es, como siempre, enorme. Brasil tendrá presencia destacada, con Encantado, de Lia Rodrigues; EDSON, de Matheus Macena, y Língua, de Vinicius Arneiro. También formarán parte de la programación internacional KIN (Long): Proyecto Yeonhee I, de la compañía surcoreana Liquid Sound; Except That You Cannot See Me, Vol. 2, de Jeong Seyoung; NO/MAS/SACRE, del español Reinaldo Ribeiro, e Instante, dirigida e interpretada por el artista argentino Juan Ignacio Tula, con producción francesa. A estas propuestas se sumarán obras procedentes de Canadá, Bolivia, Suiza, Ecuador, Colombia, entre otros países.

El estreno del ballet Principio de éxtasis, coproducción entre España y Argentina, desde el Teatro Colón, también se incluye en el programa. Se trata de la obra creada por el coreógrafo español Goyo Montero inspirada en El Aleph de Borges, con música de Gustavo Santaolalla y una puesta a cargo del artista visual Eduardo Basualdo.

Entre los proyectos nacionales hay 29 obras seleccionadas a partir de una convocatoria abierta que alcanzó un récord de postulaciones: 985 compañías. Entre las que podrán verse durante el Fiba están Baco polaco, de Mauricio Kartun; La lluvia de fuego, de Marilú Marini; A cielo abierto, de Mey Scápola; En mitad de tanto fuego, de Alejandro Tantanian; Parece ser, de Iván Haidar; El trabajo, de Federico León; Una sombra voraz, de Mariano Pensotti y Al oeste: capítulos I, II y III, de Martín Flores Cárdenas.
Además, se suman proyectos en espacios seleccionados específicamente para cada obra, en lo que llaman Cirtuito SITE Buenos Aires. Por ejemplo, Liquidación total! en Dudou Vintage, Los pasteleros en el Club Estrella de Maldonado, Una casa en Biarritz, en Casa Biarritz y La gravedad de las burbujas, en la Casa China Cultural.



