La coalición para Yemen liderada por Arabia Saudí ha advertido este martes que "tomará todas las medidas y acciones necesarias" para "neutralizar" a los rebeldes hutíes, a quienes ha acusado de iniciar una escalada con ataques contra "objetivos civiles y económicos" y de herir a "73 civiles, incluyendo mujeres y niños", en ataques lanzados contra territorio saudí.

"La escalada de la milicia terrorista hutí y sus intentos de atacar al Reino, sus bienes nacionales, sus ciudadanos y residentes en su territorio constituyen una peligrosa escalada que confirma la hostilidad e irresponsabilidad de esta milicia terrorista", ha afirmado el portavoz oficial de las fuerzas de la citada coalición, Turki al Maliki, en un comunicado difundido en redes.

En él, ha alertado de que los últimos ataques hutíes contra Arabia Saudí "han tenido como objetivo objetivos civiles y económicos en las ciudades de Abha, Jamis Mushait, Jizán y Najrán, causando heridas a 73 civiles, incluyendo mujeres y niños".

Esto, ha advertido, "constituye una flagrante violación de la soberanía del Reino y una amenaza directa a la seguridad de sus ciudadanos y residentes". Además, "dañan deliberadamente los recursos nacionales, las instalaciones y los sitios civiles del Reino, y confirman su comportamiento criminal extremista que rechaza el logro de la paz y la estabilidad en Yemen y sus vecinos árabes e islámicos", ha defendido.

Al hilo, Al Maliki ha afirmado que las fuerzas de la coalición "adoptarán todas las medidas operativas necesarias" para lograr "la preservación de los bienes nacionales" saudíes y "la seguridad de sus ciudadanos y residentes", así como para "responder a las fuentes de la amenaza y neutralizar el peligro que representa".

El portavoz de la alianza militar que lidera Riad se ha pronunciado de este modo después de que este lunes los rebeldes hutíes de Yemen denunciaran la muerte de al menos siete personas, incluido un niño, a causa de una serie de ataques perpetrados durante la jornada por las fuerzas de la coalición liderada por Arabia Saudí contra la principal prisión de la gobernación de Al Jauf.

Por su parte, el portavoz militar de los hutíes, Yahya Sari, ha reivindicado la autoría de "una operación militar cualitativa y extensa" contra objetivos en Arabia Saudí, incluidas "instalaciones de Aramco en Abha, Najran y Jizán", así como contra la base aérea Jamis Mushait, en lo que ha descrito como una respuesta de los rebeldes a la "brutal agresión" de Riad contra las zonas bajo su control.

"Desde hace doce años, nuestro querido pueblo yemení ha sido objeto de una agresión y bloqueo por parte del criminal enemigo saudí, y durante los últimos días el criminal enemigo saudí lanzó una brutal e injusta agresión con 121 bombardeos", ha apuntado, antes de resaltar que uno de ellos causó el lunes "una masacre" en una cárcel en Yemen.

Sari ha resaltado que los hutíes han lanzado "decenas de misiles balísticos y drones" contra objetivos en Arabia Saudí y ha asegurado que "los ataques fueron precisos y directos, causando daños significativos a estas instalaciones". "Las fuerzas armadas yemeníes responsabilizan al enemigo saudí de la escalada y responderán con contundencia a cada ataque contra nuestro país y nuestro pueblo", ha recalcado.

"No dudaremos en lanzar ataques aún más fuertes y de mayor alcance contra el criminal enemigo saudí", ha señalado el portavoz militar de los hutíes, que ha reiterado que "las acciones, ataques y refuerzos de tropas del enemigo saudí no intimidarán" a sus fuerzas. "Por contra, estaremos más decididos a hacer frente a cualquier agresión y ataque", ha subrayado.

"Con la ayuda y la fuerza de Dios, continuaremos nuestras operaciones en las profundidades de Arabia Saudí, atacando sus concentraciones de tropas y aplicando la ecuación de asedio por asedio hasta que cese la agresión y se levante el bloqueo a nuestro amado país", ha zanjado Sari.

CONDENA DEL CCG

En este contexto, el secretario general del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCG), Jasem Mohamed al Budaiui, ha condenado "de forma inequívoca" los ataques de los hutíes contra Arabia Saudí, que ha incluido entre sus objetivos "bienes nacionales, infraestructura civil y objetivos civiles", según un comunicado publicado por el organismo.

Al Budaiui ha recalcado que "estos ataques se llevaron a cabo en flagrante violación de todas las normas y leyes internacionales, y con un desprecio deliberado por la seguridad de los civiles y la estabilidad regional", antes de apuntar que estos hechos "exponen de nuevo las maliciosas intenciones de los hutíes y demuestran su rechazo explícito a todos los esfuerzos encaminados a lograr la paz y la estabilidad en Yemen".

"Atacar instalaciones civiles y capacidades nacionales es un acto terrorista condenable que no puede justificarse ni tolerarse bajo ningún pretexto. La insistencia de los hutíes en estas prácticas hostiles representa un desafío flagrante a la comunidad internacional y una amenaza directa a la paz y la seguridad regionales e internacionales", ha manifestado.

De esta forma, ha remarcado la "urgente necesidad" de que la comunidad internacional "adopte una postura firme y disuasoria contra estas violaciones, exija responsabilidades a los responsables y a quienes los apoyan --en referencia a Irán--, y ponga fin a esta conducta terrorista que pone en peligro la seguridad regional y los intereses de sus pueblos".

Los enfrentamientos entre ambas partes estallaron después de que los hutíes anunciaran en julio un bloqueo marítimo a Arabia Saudí tras denunciar ataques de Riad contra sus posiciones, tras lo que las autoridades saudíes anunciaron una misión para una alianza internacional destinada a proteger el mar Rojo de los ataques de los rebeldes contra la navegación en la zona.

Los rebeldes lanzaron una ofensiva la semana pasada en la costa del mar Rojo y los alrededores del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, tras lo que las fuerzas internacionales lideradas por Riad ejecutaron una campaña de bombardeos para respaldar a las tropas gubernamentales, que en enero lograron establecer su control en zonas del sur del país tras la disolución del Consejo de Transición del Sur (CST), respaldado por Emiratos Árabes Unidos (EAU), a raíz de unos combates internos.

La situación amenaza con provocar el colapso total de la tregua alcanzada en 2022, después de años de guerra y en medio de los intentos mediados por Naciones Unidas para lograr un acuerdo de paz que ponga fin al conflicto abierto en 2014, que ha sumido al país en una de las crisis internacionales más graves a nivel internacional.