La compra del departamento de abajo de Cristina Kirchner deja expuesto el método K: la trampa como forma de hacer política
La trampa más famosa de la historia fue el Caballo de Troya. Los griegos simulan retirarse, pero dejan un enorme caballo como supuesto regalo. Troya lo mete dentro de sus propias murallas. Los soldados griegos salen de noche y comienza el show. El problema es cuando un movimiento político es, en ese
La trampa más famosa de la historia fue el Caballo de Troya. Los griegos simulan retirarse, pero dejan un enorme caballo como supuesto regalo. Troya lo mete dentro de sus propias murallas. Los soldados griegos salen de noche y comienza el show. El problema es cuando un movimiento político es, en esencia, tramposo.
La primera trampa fueron las candidaturas testimoniales. “Los candidatos se presentan para dar un testimonio.” No asumió ninguno. Era todo mentira. Le mintieron a la gente.
La segunda trampa fue que un día dejaron de publicar la pobreza. No les cerraba el porcentaje de la pobreza con el relato y entonces suspendieron la medición de la pobreza.
La tercera trampa fue que cortaron la luz para tener más tiempo para cerrar las listas en provincia de Buenos Aires. Así como lo escuchás. Mandaron a cortar la luz en la ciudad de La Plata minutos antes del cierre de listas.
La cuarta trampa fue que se colaron en la fila para vacunarse en plena pandemia de coronavirus. Y encima lo confesaron como si no tuviera nada de malo.
A esto me refiero con gente tramposa. Le faltan el respeto una y otra vez a la gente. Le mienten con las candidaturas testimoniales, con los índices de pobreza, con los índices de inflación, y cortan la luz para ganar tiempo.
Bueno, ¿cuál es la nueva? Comprar el piso de abajo para que la condenada Cristina Elisabet Fernández de Kirchner tenga su propio bunker político aún presa.
Yo creo que la trampa está más que clara. ¿Quién compró el piso de abajo de Cristina? María Soledad Calle. ¿Con quién tiene fotos la señora Calle? Con Cristina Kirchner. ¿Dónde milita la señorita Calle? En La Cámpora. ¿Cuántos viajes por el mundo hizo? 114 viajes internacionales entre 2010 y 2026.
El diario La Nación informó que el monitoreo a Cristina Kirchner no puede distinguir movimientos dentro del edificio. Papelón absoluto del Ministerio de Seguridad.
Pregunta: ¿Y si Cristina mandó a comprar el piso de abajo para recibir gente y burlarse de la justicia argentina? ¿Podría una tramposa como Cristina hacer trampa también con su prisión domiciliaria?
Te cuento brevemente cómo son las condiciones de detención de la expresidenta.
La celda es un piso de 260 metros cuadrados.
Tiene 3 empleadas domésticas
2 secretarios privados
Internet
Netflix
Kinesióloga y masajista a domicilio
¿Conocés algún preso en la Argentina con todos estos privilegios? ¿Qué pasa si además de todo esto tiene otro piso abajo para hacer reuniones políticas? Por eso digo que son tramposos.
Siendo que la trampa es un gran problema que tenemos en la Argentina, hay partidos que roban boletas. Hay gente que falsea certificados de discapacidad. Hay gente que pide vacunas en una pandemia para sus amigos. Hay gente que se copia en un examen de residencia con anteojos inteligentes. Hay gente que arregla un partido de fútbol con un árbitro.
Hay gente que tapa la patente para no tener multas. Hay gente que se engancha de la luz para no pagar a fin de mes. Eso es la trampa en Argentina. De hecho, el otro día un verdadero tramposo de la vida, Alberto Samid, le dijo “tramposo” a Máximo Kirchner.
El gobierno de Milei no tiene permitida ni la más mínima trampa: por eso no puede haber nunca más casos como los de Adorni. (Foto: REUTERS/Tomas Cuesta)
Justamente por eso es que el gobierno de Milei no tiene permitida ni la más mínima trampa. Porque dijeron que llegaban para combatir la corrupción, la casta, la mentira, la trampa, el engaño y la ventajita. Por eso no puede haber nunca más casos como los de Adorni, Espert o Cerimedo.
De hecho, resultó bastante gracioso ver al kirchnerismo molesto con Milei por el adoctrinamiento en la escuela ORT la semana pasada. Primero, comparar a un presidente democrático con un ayatollah iraní es un poco demasiado, siendo que el ayatollah de Irán ordenó ponernos dos bombas asesinando cientos de argentinos en la AMIA y la Embajada de Israel. Segundo, volvemos a decir que no fue para nada correcta la decisión del presidente Milei de usar a los chicos de coro para su recurrente y ya aburrido odio a los periodistas.
Ahora bien, ¿saben lo que es adoctrinamiento? Los que fomentan hace años este adoctrinamiento asqueroso en las escuelas ahora se indignan con Milei en la ORT.
No me gusta para nada cuando Milei grita o insulta. No me gusta para nada la obsesión ya infantil que tiene el Presidente con algunos periodistas. Pero estaría bueno que hablen también sobre los llamaditos que pegan los ministros de Kicillof a dueños de medios para que no haya críticas. Porque ya vivimos la época donde el kirchnerismo pedía cabezas por opiniones que no le gustaban.
Por eso digo que el kirchnerismo hablando sobre libertad de expresión es como si Ricardo Barreda criticara la violencia de género.
Por eso, siempre proponemos en este humilde espacio no dejarse manipular psicológicamente por corruptos y tramposos de la vida. Hacen trampa en el fútbol, hacen trampa en las elecciones, hacen trampa en el INDEC, hacen trampa con las vacunas, hacen trampa en el sindicalismo, y ahora también hacen trampa con la detención de Cristina.
Señores, no dejemos que los tramposos impongan las reglas. No aceptemos lecciones de quien hizo del engaño y de la trampa un método.