Madrid, 9 sep (EFE).- La ayuda que la Federación Española de Fútbol (RFEF) dará a las internacionales para congelar sus óvulos y retrasar su maternidad se suma al debate sobre la libertad reproductiva y las exigencias laborales planteado previamente por profesionales especializados, como sostuvo la socióloga Sara Lafuente en una entrevista con EFeminista.

Especialista en reproducción asistida y retraso de la maternidad y autora de "Mercados reproductivos: crisis, deseo y desigualdad", Lafuente afirmó que este tipo de iniciativas requieren una lectura con matices, ya que, asegura, pueden ampliar las posibilidades de decisión de algunas mujeres, pero no resuelven por sí mismas las condiciones que están detrás del retraso de la maternidad.

En su opinión, muchas mujeres ya están adaptando sus decisiones reproductivas "a las exigencias profesionales, a los constreñimientos económicos, a las condiciones de las relaciones de pareja, a los tiempos o a las posibilidades de obtener una vivienda".

La profesora del Departamento de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, consideró importante que en el caso de las futbolistas se trata de "un tipo de profesionales muy específico" y que la medida responde a una petición de estas.

Lafuente ha investigado durante años las tecnologías reproductivas y sus consecuencias sociales y, en particular, la congelación de ovocitos, un proceso que comparte sus primeras fases con una fecundación in vitro y que requiere, en su opinión, explicar las posibilidades que ofrece y "las tasas de éxito reales", porque "la congelación no es una garantía de nada".

"No es un arreglo sencillo, implica mucha medicalización, que normalmente implica mucho tiempo y un desgaste físico y emocional fuerte", añadió.

Lafuente mantuvo que "la lógica de poder retrasar y dedicar esos años centrales a lo productivo o a lo profesional va muy en beneficio de las empresas", aunque también subrayó la capacidad de decisión de quienes optan voluntariamente por preservar sus óvulos y recordó que hay mujeres para las que la técnica constituye una herramienta muy útil y que desean utilizar.

Según su criterio, el problema aparece cuando este tipo de prestaciones sustituyen, en lugar de complementar, medidas de conciliación, adaptación de horarios, permisos, estabilidad laboral o políticas de cuidados y vivienda, "uno de los elementos que está jugando un papel muy clave" en el aplazamiento de la maternidad en España.

Para la especialista, la incorporación de la congelación de óvulos a las medidas laborales puede ampliar las opciones de algunas mujeres, pero "puede ser una trampa si se plantea como la solución definitiva".

En su entrevista con EFeminista, Lafuente concluyó que, a su juicio, parte del problema es que cuestiones que tienen raíces laborales, económicas o sociales acaban encontrando "respuestas privatizadas, individualizadas y medicalizadas".EFE