Susana Giménez estuvo presente este lunes en la cena de gala solidaria que organizó Fundaleu en las instalaciones del Alvear Palace Hotel y, durante una conversación con los medios presentes en el evento, habló sobre la serie de Moria Casán. Pero Moria, lejos de dejar la cuestión concluida en ese punto, volvió a poner el tema sobre la mesa y afirmó que su colega de tantas obras es “como una jubilada del éxito”. Estas declaraciones marcaron el comienzo de un nuevo conflicto público entre ambas divas.
El nuevo detonante de esta dispusta, que lleva varios años bajo los reflectores, fue una salida nocturna de Giménez a un restaurante porteño junto a Graciela Borges y otros amigos. A la salida, la prensa le preguntó si tenía intenciones de volver a la televisión —a lo que respondió que no— y también por su vínculo con Casán, quien la incluyó en su biopic para Netflix. “Lo sé, ahora está tranquila, exitosa. Siempre nos hemos querido. Yo nunca le contesté las cosas que me decía”, dijo Giménez ante los cronistas.
Esas palabras llegaron a oídos de Casán, quien abrió su programa del miércoles 17 de septiembre por El Trece con una respuesta directa. Lejos de ignorar el comentario, la conductora de 80 años interpretó que detrás de la frase de su colega había una mirada condescendiente hacia su trabajo. “Como yo largo dardos y ella no maneja el humor... No tiene sentido del humor”, disparó, antes de acuñar la definición que marcaría el tono del debate: “Es como una jubilada del éxito”.
Casán amplió el concepto con precisión: “Mi amor, si no estás trabajando, si vivís en otro país y venís acá a hacer sociales, a pasear por todas partes y no estás trabajando, no estás en actividad. Entonces, si no estás en actividad, ¿qué vas a tener éxito porque vas un día a un desfile o te llevan al Colón?”.
Días después, en un móvil con Primicias Ya por América TV, la conductora redobló su postura ante la consulta de Marina Calabró, quien le señaló la frase de Giménez como “medio peyorativa”. Casán fue tajante: “No recogí el guante porque dijo ahora que es exitosa. Me parece que es una mirada vulgar hacia el éxito. No debe poder creer mi éxito masificado”. Y en ese contexto trazó la línea entre cómo se perciben mutuamente: “No soy exitosa, soy exitosísima”, afirmó entre risas.
También rechazó la idea de que el comentario de Giménez —que la describió como “tranquila”— fuera un halago: “Me vio tranquila como que estoy en retiro igual que ella. No, mi amor, tranquila nada, estoy trabajando. Me permito trabajar a esta edad y seguir hace un año y medio haciendo cosas, porque soy la mujer de mayor convocatoria teatral”.
Ante la pregunta directa de una de las presentes en el móvil sobre si podría existir envidia de por medio, Casán no descartó esa posibilidad, aunque eligió una descripción más matizada: “No sé, puede haber algo. Para mí es la mirada de una doña que se retiró, como una mirada de señora que vive en otro lado, un retiro”. Luego retomó la metáfora de la jubilación para precisar que su observación no apunta a la inactividad de Giménez, sino a la ausencia de éxito en lo que hace: “Ha de estar retirada, pero no porque no trabaje; no tiene éxito. Si se considera que tenés éxito en la vida, estás divina”.
Calabró introdujo, sobre el final del intercambio, un dato que complica la tesis del retiro: Giménez se encuentra trabajando en su propia serie, y según otra de las voces presentes en el móvil, está “hasta emocionada” con el proyecto. La réplica de Casán no tardó: “Segundas partes nunca fueron buenas”, lanzó con ironía. Acto seguido, buscó bajarle el tono a la polémica: “Está todo bien. Está todo bien”.



