La agresión de un futbolista de San Miguel contra el juez de línea Pablo Javier Valles, ocurrida el 7 de septiembre durante un partido Senior ante Racing Club, derivó en una denuncia penal y en sanciones deportivas contundentes. El agresor, identificado como Raúl Hernán María García, quedó inhabilitado de por vida para participar en los torneos oficiales de la categoría, mientras que el club fue desafectado de la temporada en Curso. La causa penal quedó radicada en la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) 1 de Avellaneda por lesiones leves, un delito que admite la aplicación de una probation.
El episodio ocurrió a los 23 minutos del segundo tiempo, con el marcador igualado 3 a 3, en un encuentro correspondiente a la Liga Senior de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Según consta en la denuncia radicada por Valles, el asistente levantó el banderín para marcar una infracción de un jugador de San Miguel sobre un futbolista de Racing. Ese cobro provocó la reacción de García, quien se dirigió hacia el árbitro y lo golpeó en el rostro. El impacto le hizo perder el conocimiento durante aproximadamente una hora, según su propio relato ante las autoridades.
Valles fue trasladado al Hospital Presidente Perón de Avellaneda, donde permaneció internado durante la noche. Los estudios realizados con tomógrafo detectaron fractura de tabique nasal y contusiones. Al recibir el alta, alrededor de las 14 horas del día siguiente, los médicos le indicaron que debía volver a un centro asistencial en caso de sentirse mal y sacar turno con un especialista para el seguimiento del cuadro.

En su declaración, el asistente relató que recuperó parcialmente la conciencia mientras un camillero lo trasladaba en silla de ruedas y que, ante la consulta de si deseaba instar la acción penal, respondió de manera afirmativa. El parte policial de la Comisaría Avellaneda Sexta Gerli, firmado por el comisario mayor Javier Bibiano, jefe departamental de Avellaneda, corroboró la secuencia de los hechos y la identidad del agresor.
El informe policial precisó particularidades sobre el esquema de seguridad del predio, ubicado en Pitágoras y Mansilla. Mientras los encuentros de las divisiones reserva, inferiores, primera y fútbol femenino de Racing están bajo la órbita de la División de Articulación Institucional en Eventos Deportivos del club, los partidos de la categoría Senior de AFA quedan a cargo de la empresa de seguridad privada Tech. El documento remarcó que, en esos encuentros, no se solicita la presencia de una ambulancia.
El predio cuenta además con personal policial de la Comisaría Sexta, aunque su función se limita al control del pañol y al ingreso, sin intervención directa en lo que ocurre dentro del campo de juego. Por ese motivo, el parte oficial consignó que ese personal no tomó conocimiento de la agresión en el momento en que se produjo.

A través de su cuenta oficial, el equipo Senior de San Miguel difundió un comunicado en el que se disculpó por lo sucedido. “Desde nuestro equipo queremos expresar nuestras más sinceras disculpas por lo sucedido durante el último partido y, especialmente, por la reacción que tuvo uno de nuestros jugadores hacia el juez de línea”, señaló el texto, dirigido a la Liga Senior de Fútbol Argentino y al Senior de Racing.
El club reconoció que la conducta de García no representa los valores institucionales y expresó su deseo de que Valles se recupere. “El propio jugador es el primero en reconocer su error, se encuentra profundamente arrepentido por lo sucedido y entiende que este tipo de reacciones no pueden volver a repetirse”, indicó el comunicado, que además rechazó de manera general cualquier forma de violencia dentro de una cancha. “Podemos equivocarnos, podemos protestar una decisión o vivir el partido con intensidad, pero siempre debemos mantener el respeto hacia quienes forman parte del juego”, agregó la institución, que cerró el mensaje con un compromiso de que hechos similares no vuelvan a repetirse.

El delito de lesiones leves prevé una pena de un mes a un año de prisión y admite la suspensión del juicio a prueba, conocida como probation. De confirmarse ese curso procesal, la resolución del caso podría derivar en tareas comunitarias, la realización de un curso sobre violencia en el fútbol y una reparación económica para la víctima. La calificación legal podría modificarse hacia lesiones graves si surgen nuevos elementos en la investigación, aunque en principio no se prevé ese escenario.
Más allá del proceso judicial, las consecuencias deportivas resultaron inmediatas. García fue inhabilitado de manera permanente para participar en los torneos oficiales de la categoría Senior, mientras que el club San Miguel perdió su lugar en la competencia por lo que resta de la temporada. El árbitro principal del encuentro, Pablo Diéguez, había decidido suspender el partido de manera definitiva apenas ocurrida la agresión, ante la gravedad del cuadro que presentaba el asistente.
El caso quedó ahora bajo análisis del Tribunal de Disciplina de la Liga Senior del Fútbol Argentino, que evaluará el informe elaborado por la terna arbitral junto con las actuaciones policiales y judiciales para determinar si corresponden sanciones adicionales contra el club o contra otros integrantes del plantel visitante.




