Caro Trippar atraviesa una de las etapas más desafiantes de su vida y lo hace con una honestidad que la volvió referente en el mundo digital argentino. A sus 35 años, la youtuber y creadora de contenido decidió llevar su historia personal a la esfera pública, compartiendo con su comunidad el diagnóstico de cáncer de mama con metástasis que recibió a mediados de año. En medio de ese proceso, y mientras multiplicaba la llegada de sus mensajes, Caro tomó una de las decisiones más difíciles de su carrera: dejar su lugar como parte de Todo lo contrario, el ciclo de streaming que realiza en Telefe junto a Boffe y Leandro Saifir.
“Hoy es mi último programa. La decisión la tomé yo, me costó tomarla. Saben que estoy pasando por un cáncer y me aparecieron un montón de cosas y estudios y yo medio que seguí con todo, sumándole que ir al gimnasio, que esto, que lo otro, que la tomografía y eso, y llega un momento que ya no lo puedo sostener”, explicó Caro frente a cámara, rodeada de sus compañeros de equipo.
Entre aplausos y gestos de cariño, agregó: “Obviamente hay muchas razones, pero necesito estar más tiempo en casa. Me lleva mucho tiempo venir acá. Estoy muy cansada. Gran parte cuando tomé este proyecto era que yo quería trabajar en equipo. Nunca había trabajado en equipo, chicos. Me tocó el mejor equipo. Yo los amo. Ay, los voy a extrañar un montón. Prometo venir a visitarlos”.

El ciclo de despedida de Caro estuvo marcado por la emoción, pero también por la honestidad con la que viene llevando su diagnóstico. A mediados de agosto, la influencer compartió, a corazón abierto, cómo fue el proceso que la llevó a recibir la noticia y los sentimientos contradictorios que experimentó a lo largo de los meses. Uno de los relatos que más impacto causó en redes fue el que ocurrió durante su embarazo “Hay algo que no conté jamás y la realidad es que te voy a dar la primicia”, comenzó, antes de relatar cómo fue aquel control médico. “Cuando estaba embarazada de siete meses, fui a hacerme una ecografía y me dio que tenía un bulto. La ecografista me dijo: ‘Todo indica que es leche. Estás de siete meses, esto seguramente se te va a disolver cuando estés dando la teta, ya estás produciendo leche’”.
Sin estudios complementarios ni una biopsia que confirmara el diagnóstico, el caso quedó archivado. “En vez de mandarme a hacer un examen o una biopsia, o hacer más estudios para corroborar que sea leche, asumió que lo era y quedó ahí. Yo me acuerdo que fui al obstetra, (mi pareja) Sebas venía conmigo a todo, ecografía, obstetra. Entonces, no sé por qué le pregunté, yo flashé demencia y escuché y me dijo: ‘No. En ningún momento a vos te dijeron que esto podía ser algo más’. Yo estaba ahí, yo te hubiera roto las bol... como para que te hagas estudios. De hecho, te hubiera estado encima, tipo: ‘Che, no te olvides de esto’”, repasó Caro, dejando en claro la vulnerabilidad de ese momento y el peso de no haber insistido más en su propio control.
En diálogo con Martín Cirio, Caro puso el foco en la confianza que muchas veces se deposita en los profesionales de la salud y lo difícil que resulta, en ciertas etapas, advertir señales de alerta. Cirio intervino: “Cuando vas a un médico y el médico te dice: ‘No te preocupes, este lunar es no sé qué’, pues confiás, obvio”. Caro asintió: “Es que claro, no te lo vas a chequear de vuelta”. Además, admitió: “Mientras vos estás dando la teta es muy difícil poder ver qué es, porque están pasando muchas cosas. La embarazada pasa por muchas cosas”.
La autocrítica, el arrepentimiento y la búsqueda de respuestas también son parte de su proceso. “Ya me culpé mucho por esto igual también. Porque esa es la otra, es tipo llanto de cómo no me di cuenta, cómo soy tan pelot..., cómo dejé que esto avance tan rápido, cómo dejé que avance... Yo soy muy prolija con hacerme todos los estudios, pero bueno, ya está”, se sinceró, mostrando la complejidad emocional que acompaña al diagnóstico.
Desde su lugar, Caro Trippar eligió no callar ni ocultar. Por el contrario, decidió ponerle palabras a lo que muchas veces se calla. Su despedida de Todo lo contrario fue un nuevo capítulo en este camino, marcado por la honestidad, la vulnerabilidad y el deseo de priorizar su salud y el tiempo con su familia. “Estoy muy cansada. Necesito estar más tiempo en casa”, dijo, y sus seguidores no tardaron en mostrarle su apoyo, con mensajes de aliento y agradecimiento por animarse a contar su historia sin disfraces ni filtros.