• La posición de Estados Unidos como factor de estabilidad económica mundial comienza a tambalearse a medida que la administración Trump acumula deuda y redobla las sanciones.
  • Los inversores globales se muestran reticentes ante los bonos estadounidenses. Cada vez se oye más hablar del debilitamiento del dólar. Gobiernos extranjeros están retirando su oro de las bóvedas estadounidenses.