Julio César Sánchez

Madrid, 13 sep (EFE).- Las Ventas vivió una emocionante corrida desafío de ganaderías entre Valdellán y Juan Luis Fraile, con varios toros de gran interés y un buen lote que fue a manos de José Carlos Venegas, desacertado con los aceros, con un dispuesto Lamelas y un Pérez Mota correcto.

La de hoy en Las Ventas fue una tarde de nombres que antaño sonaron en Madrid pero que hogaño apenas torean.

Pérez Mota se enfrentó a un primer astifino toro de Valdellán que tuvo nobleza por el izquierdo, lado por el que el gaditano basó su trasteo, en esforzadas tandas a media altura y media distancia, animando mucho con la voz y sorteando un leve punteo de su antagonista. Su labor no tomó altura y quedó en decoroso.

La lidia al cuarto resultó harto laboriosa. Perdimos la cuenta de las veces que los banderilleros entraron a clavar, con el resultado reiterado de acabar con los rehiletes en la arena. Cuando, por fin, hubo cuatro en el morillo, se cambió el tercio para dar paso a un trasteo dilatado sin apenas notas de interés a un toro noble y soso.

El milagro tuvo lugar cuando Pérez Mota quedó colgado de las astas unos segundos angustiosos en su segundo ataque con la espada, y lo vimos levantarse, magullado aunque no herido, para ver doblar a su oponente.

Alberto Lamelas se las vio con un correoso astado de Juan Luis Fraile lidiado en segundo lugar que humilló y rebañó por igual. Pero lo hizo con suma emoción, y como el jienense le plantó cara, tanto con capote en el recibo como en un ajustadísimo quite por gaoneras posterior en respuesta a otro de Venegas, el resultado fue una pugna entre el toro (por coger a Lamelas) y el torero (por evitar la voltereta y, de paso, componer la figura).

Se le podría haber pedido la oreja de haber enterrado el acero a la primera, pero tal circunstancia no se dio. A la postre, tanto toro como torero fueron fuertemente ovacionados.

Al quinto Lamelas fue a recibirlo a porta gayola. El de Valdellán pareció tener el fuelle justo, en cambio, en la muleta se puso a embestir bastante y bien, con el torero encontrando mejor acople por el lado derecho, y menos por el izquierdo, a pesar de que por ese pitón también tuvo calidad.

Por ponerle un pero, algo más de humillación lo habría hecho un toro notable. Lamelas anduvo siempre entregado, incluso acelerado, lo cual quizás le impidió acoplarse en plenitud.

El tercero bis no era bonito. Y sin embargo el de El Montecillo, alto de cruz, frentudo, embistió de dulce. Por los dos pitones, aunque mejor aún por el zurdo.

Tardó en verlo José Carlos Venegas, cuyas tandas iniciales por el derecho surgieron correctas sin más. Pero fue al coger la izquierda cuando el torero jienense descubrió la mina que era ese pitón. El astado toledano gateaba tras la muleta y Venegas unas veces se ahuecó y otras se lo ciñó al máximo, flotando la sensación de que se le escapó un toro de triunfo no solo por su postrero fallo a espadas.

Pero el sexto no se le escapó. Al menos no del todo. Y es que, sin apenas torear, no se pueden pedir peras al olmo ni acople perfecto.

El de Fraile tuvo una templanza tremenda, por ambos pitones, y Venegas lo gozó viendo al toro embestir a cámara lenta y él ser capaz de conducirlo de manera acorde, sin excesos estéticos, con los tendidos encendidos. Fue una lástima que anduviera desacertado a la hora de matar.

Como ocurriera en su primero, toro y torero fueron ovacionados. En este caso más el toro que el torero.

FICHA: Plaza de toros de Las Ventas de Madrid. Corrida de toros desafío de ganaderías. 7.363 espectadores.

Se lidiaron dos toros de Valdellán (primero y quinto) y tres de Juan Luis Fraile (segundo, cuarto y sexto), y uno tercero bis de El Montecillo, bien presentados. Primero manejable por el izquierdo. Segundo encastado, aplaudido en el arrastre. Bueno el tercero bis, aplaudido en el arrastre. Cuarto noble y soso. Quinto manejable. De gran clase el sexto.

Pérez Mota (de azul marino y oro): pinchazo, media arriba y descabello (ovación con saludos protestada); pinchazo y casi entera desprendida (ovación con saludos).

Alberto Lamelas (de burdeos y azabache): pinchazo, media desprendida y tres descabellos (ovación con saludos tras aviso); estocada entera arriba algo tendida (vuelta tras petición).

José Carlos Venegas (de grosella y oro): dos pinchazos y estocada entera arriba (silencio tras dos avisos); cuatro pinchazos (palmas tras aviso).

Iván García saludó tras banderillear al quinto.

Parte médico de Pérez Mota. El matador Manuel Jesús Pérez Mota ha sido atendido de puntazos corridos en cara anterior de muslo derecho y en cara anterior región axilar izquierda. Policontusiones. Pronóstico leve. EFE

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