
La subida de los carburantes vuelve a castigar el bolsillo de los conductores en la operación retorno. El diésel y la gasolina han encadenado esta semana su octava subida consecutiva, situándose en niveles máximos del verano justo cuando millones de españoles se preparan para regresar a casa tras las vacaciones de agosto. El litro de gasóleo alcanza los 1,861 euros, un 1,8% más que la semana anterior, mientras que la gasolina se sitúa en 1,723 euros, tras encarecerse un 1,55%, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea.
La escalada acumula un incremento del 23,7% del diésel y del 19,8% en la gasolina desde que se eliminó la rebaja del IVA de los carburantes. El repunte devuelve los precios a cotas que no se veían desde la primavera y llega en uno de los momentos de mayor movilidad por carretera del año.
Para un vehículo diésel con un depósito medio de 55 litros, repostar cuesta ahora 102,35 euros, frente a los 77,44 euros de hace un año. Son 24,91 euros más por depósito. En los coches de gasolina, llenar el mismo volumen supone unos 94,76 euros, casi 13,5 euros más que hace doce meses.
Adiós a la rebaja del IVA
La subida de los carburantes se produce después de que el Gobierno retirara, a finales de junio, la rebaja del IVA al 10% que había formado parte de las medidas anticrisis. Al mismo tiempo, se mantuvo una reducción del impuesto especial de hidrocarburos, que pasó de una rebaja de 15 céntimos por litro en julio a 10 céntimos en agosto. Para septiembre, el Ejecutivo ha decidido elevar hasta 20 céntimos por litro la reducción aplicada al gasóleo, ante la intensidad de la subida registrada durante el verano.
El cambio fiscal marca un punto de inflexión en la evolución de los carburantes. Antes de comenzar esta nueva racha alcista, el diésel había acumulado cinco semanas consecutivas de descensos y había llegado a abaratarse hasta un 11%, mientras la gasolina tocaba mínimos anuales.
El encarecimiento coincide con uno de los periodos de mayor tráfico del calendario. La Dirección General de Tráfico ha previsto 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido durante agosto. Para el último dispositivo especial del verano, entre este viernes y la medianoche del lunes 31, se esperan otros 6,9 millones de movimientos por carretera.
Combustibles más baratos que la media de la UE
Pese al repunte, los precios españoles todavía están lejos de los récord registrados en el verano de 2022, cuando la gasolina llegó a 2,141 euros por litro y el gasóleo alcanzó los 2,1 euros. La evolución actual responde a una combinación de factores: la cotización específica de los carburantes, el precio del petróleo, los impuestos, los costes de materia prima y logística y los márgenes de comercialización.
El encarecimiento tampoco ha borrado la ventaja de España frente a otros países europeos. La gasolina sin plomo de 95 se vende de media a 1,723 euros por litro en España, frente a los 1,941 euros de media en la Unión Europea y los 2,025 euros de la eurozona. En el caso del diésel, los 1,861 euros por litro también quedan por debajo de los 2,063 euros de la UE y los 2,119 euros de la zona euro.