La utilización de la capacidad instalada industrial cayó al 58% en julio, según el Indec. La industria automotriz y la metalmecánica registraron fuertes bajas. En simultáneo, se agudiza la tensión entre la UIA y el Gobierno nacional por la crisis del sector.

La industria manufacturera argentina atraviesa un escenario de baja utilización de sus instalaciones productivas. En julio, las fábricas trabajaron al 58% de su capacidad instalada, de acuerdo con el informe sobre Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El registro representa una caída de 0,2 puntos porcentuales respecto del mismo mes de 2025. En términos concretos, el 42% de la capacidad productiva permaneció sin utilizar. El dato expone, además, las dificultades para recuperar el nivel de actividad. En abril, el mejor registro de 2026 hasta ese momento, la utilización había alcanzado apenas el 59,9%.
El relevamiento del organismo estadístico se realiza sobre un panel de entre 600 y 700 empresas. Para establecer el indicador, se compara la producción efectiva de cada sector con el máximo que podría alcanzar según su capacidad instalada.
Petróleo y acero, los sectores que escapan a la caída
El comportamiento industrial no fue uniforme. Dos actividades se ubicaron por encima del promedio general y registraron mejoras interanuales en el uso de sus instalaciones.
La refinación del petróleo alcanzó una utilización del 89,9%. El sector se vio favorecido por el récord de extracción de crudo y se ubicó unos ocho puntos porcentuales por encima del registro del año anterior.
Por su parte, las industrias metálicas básicas utilizaron el 71,8% de su capacidad. La actividad también mejoró alrededor de ocho puntos interanuales, en un contexto de aumento del 15,3% en la producción de acero.
En el resto de los sectores relevados, el panorama fue considerablemente más complejo. La industria automotriz utilizó el 39% de su capacidad, cinco puntos menos que un año atrás. La metalmecánica, sin incluir al sector automotor, registró una utilización del 38,3%, con una caída cercana a los 11 puntos porcentuales.
También retrocedió la fabricación de productos minerales no metálicos, que alcanzó el 48,6%, unos 8,5 puntos menos en la comparación interanual. A su vez, la producción de caucho y plástico operó al 40,2%, mientras que la industria textil utilizó el 45,3% de sus instalaciones.
El retroceso de la producción confirma el deterioro industrial
El informe sobre capacidad instalada se suma a otros indicadores oficiales que muestran la contracción de la actividad manufacturera. Días antes, el Indec había informado que el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPIM) cayó un 4,9% interanual en julio.
La medición desestacionalizada también mostró una baja del 5% frente a junio. De los 16 sectores incluidos en el índice, 12 registraron descensos en su producción. En el acumulado de los primeros siete meses de 2026, la actividad manufacturera se ubicó un 2,6% por debajo del mismo período de 2025.
La combinación de menor producción y maquinaria ociosa plantea un problema que excede el dato mensual. Las empresas enfrentan dificultades para sostener sus niveles de actividad en un mercado que no termina de recuperarse.
Con información de Tiempo Argentino.
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