Madrid, 9 sep (EFE).- El pleno del Senado ha aprobado este miércoles la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad, a la que se han incorporado nuevas enmiendas en este trámite parlamentario al contar el PP con mayoría absoluta en la Cámara Alta, por lo que tendrá que regresar al Congreso para su aprobación definitiva.
El nuevo texto, que se ha tramitado en la Cámara Alta por el procedimiento de urgencia, ha sido aprobado con 235 votos a favor y 23 abstenciones.
En este trámite parlamentario en el Senado se han incorporado las enmiendas presentadas por el PP, que ha llegado a acuerdos con Vox, Junts, PNV y BNG para introducir algunas de sus mejoras al texto, por lo que tendrá que volver al Congreso para su aprobación definitiva.
Durante el transcurso de la sesión, el Gobierno ha presentado un escrito de disconformidad con la tramitación de dos enmiendas incluidas e impulsadas por Junts, al conllevar un aumento de presupuesto. Un veto que ha sido levantado por la Mesa del Senado haciendo uso los populares de su mayoría.
Tras la aprobación en julio en el Congreso, con la abstención de PP y el voto en contra de Vox, ha continuado en el Senado la tramitación de la norma, que contempla una ampliación de derechos, servicios, prestaciones y menos burocracia para las personas con dependencia y discapacidad.
Además, elimina incompatibilidades, establece la accesibilidad universal como un derecho e incorpora expresamente el derecho a la autonomía personal, conforme al nuevo artículo 49 de la Constitución.
Estas modificaciones legislativas se aprobaron en el Congreso junto a una ampliación de 6.200 millones de euros de la financiación del sistema para 2026 y 2027, que duplica las cuantías que el Estado abona cada mes a las comunidades autónomas, y el cual se blinda por ley con la nueva norma para que la inversión estatal en dependencia alcance el 50 % del total.
El PP ha aprovechado su mayoría en la Cámara Alta para introducir mejoras al texto, como garantizar las mismas rebajas fiscales a igual grado de dependencia o discapacidad, la reducción del IVA al 4 % para adaptación de viviendas o vehículos, o asegurar que el Gobierno abone el 50 % del gasto en estas materias en cada una de las comunidades autónomas.
"Los derechos sin financiación es hipocresía social", ha expresado la senadora popular Cristina Casanueva, que ha criticado que la norma llegue al Senado por la vía urgente "por si se convocan elecciones".
El PSOE ha pedido recuperar el texto original que salió del Congreso, de una norma que amplía servicios como el acompañamiento a otras tareas y los cuidados más allá del entorno familiar, y elimina incompatibilidades, ha detallado la senadora Marta Arocha.
Y ha negado que el proyecto no lleve financiación, cuando las comunidades reciben más recursos que en la etapa de los gobiernos populares.
Por su parte, el senador de Junts Francesc Xavier Ten se ha congratulado de que se haya incluido en el texto que la financiación al 50 % para Cataluña "sea irreversible" y el respeto a las competencias en derechos sociales en este territorio, donde 80.000 están en lista de espera.
En Vox, el senador Javier Valentín Alonso ha criticado la introducción en la norma de conceptos como "perspectiva de género" o de "identidad sexual", y ha defendido que el sistema establezca criterios y pautas comunes para todo el territorio, así como que se tenga en cuenta "de manera prioritaria" a los ciudadanos nacionales.
Para ERC, su senador Josep María Reniu ha destacado que durante 20 años no ha existido el 50 % de la financiación que debía aportar el Estado hasta esta reforma, lo que ha conllevado listas de espera crónicas y fallecidos aguardando a recibir una prestación o servicio.
Por el Grupo Vasco, la senadora Nerea Ahedo ha criticado que la norma se haya tramitado en pleno verano y por el trámite de urgencia, y ha confiado en que a la reforma no le suceda como a la ley de 2006 y "se generen expectativas que luego no se cumplan".
La senadora de BNG, María Carme da Silva, ha celebrado que el nuevo texto incluya su propuesta de garantizar la asistencia en las zonas rurales fronterizas, pero se han abstenido en la votación al considerar que la mayor parte de las enmiendas introducidas en el Senado no mejoran una norma que se aprobó en el Congreso "con amplio consenso".
Desde Sumar, la senadora Carla Antonelli Delgado ha celebrado la aprobación de una norma que abandona "la cultura asistencialista por la de los derechos", pero ha lamentado el "golpe de rodillo" del PP para introducir todas sus enmiendas junto a las de Junts y algunas de PNV y BNG por su "aritmética política" a quienes considera "sus futuros aliados". EFE




