
El gobierno de Keiko Fujimori ya está participando en sesiones en el Congreso de la República para sustentar el pedido de facultades legislativas que se ha pedido, en materia laboral, de seguridad ciudadana y hasta económica.
Así, el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, señaló que el pedido de facultades legislativas también contempla medidas para agilizar inversiones, ampliar las Obras por Impuestos, fortalecer la planificación multianual del presupuesto y reformar el régimen tributario de las MYPE, un modelo que consideró que ha fracasado.
“La Ley MYPE actual del empleo ha fracasado, porque si no hubiese fracasado, no tendríamos 70% de informalidad”, afirmó Cuba en la Comisión de Constitución, Reglamento y Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados.

Reforma tributaria de las MYPE
El ministro Cuba se refirió a los regímenes tributarios de las micro y pequeñas empresas (MYPE), los cuales, según sostuvo, tienen alrededor de 25 años y requieren una modificación para facilitar el crecimiento empresarial.
“La MYPE tiene regímenes tributarios de hace 25 años, que son compartimentos estancos”, manifestó el titular del MEF. También explicó que una MYPE que comienza a crecer puede permanecer en distintos regímenes tributarios, lo que, a su juicio, no favorece su expansión.
Así, explicó que “una Mype que comienza a crecer se queda siempre en el régimen RER, por ejemplo, o el régimen Mype tributario, o el régimen general. Y también tiene, digamos, una misma empresa puede tener cuatro regímenes distintos”.
Para esto planteó establecer un régimen general único y progresivo, tomando como referencia el esquema aplicado a las personas naturales. Señaló que se trataría de un régimen general único y progresivo, “igual al que tiene la persona natural”. “Es una persona natural que gana poco, paga cero, a partir de este umbral comienza a pagar 8% y ahí va subiendo”, explicó.
¿Y del lado laboral?
Lo que busca el gobierno, textualmente, es “fortalecer el marco legal de la actividad laboral privada, contemplando un régimen que fomente la formalización, incluyendo la seguridad social, los beneficios laborales y la protección contra el despido”, según lo que resalta el pedido de facultades del Gobierno.
“En particular, el régimen laboral especial aplicable a las micro y pequeñas empresas no ha logrado constituirse como un mecanismo eficaz y sostenible de transición hacia la formalidad”, aclara el Gobierno.

Así, el Gobierno propone establecer “un nuevo marco legal aplicable a la actividad laboral privada, basado en un régimen único y progresivo que sustituya los actuales tratamientos diferenciados según tamaño empresarial (micro y pequeñas empresas)”.
Esto contempla los siguientes puntos:
- Establecer un régimen laboral único y progresivo, con obligaciones laborales previsibles de fácil cumplimiento por parte de las unidades productivas, sin afectar a los vínculos laborales vigentes
- Definir los niveles de progresividad vinculados a criterios objetivos relacionados con la capacidad económica y productiva a corto plazo de las unidades empresariales, evitando saltos abruptos en las obligaciones derivadas de la formalización
- Regular la progresividad de los componentes esenciales de la protección laboral, comprendiendo la remuneración, el descanso obligatorio, la asignación familiar, el seguro de vida-ley, el trabajo en sobretiempo, las vacaciones, la compensación por tiempo de servicios, las gratificaciones, la participación en las utilidades, cobertura de la seguridad social en salud, pensiones y la protección frente al despido, para los nuevos emprendedores y aquellos que a la fecha se encuentran en la informalidad
- Establecer registros simplificados, que permitan dar seguimiento y evaluación a los efectos de la reforma, principalmente en formalización laboral, el empleo formal, la cobertura de seguridad social y el acceso efectivo a los derechos laborales.




