El Cairo, 12 sep (EFE).- La Liga Árabe, compuesta por 22 Estados, condenó este sábado los ataques con drones desde territorio iraquí contra el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí y expresó su solidaridad con Riad ante "una grave amenaza para su seguridad y estabilidad".

El secretario general de la organización panárabe, Nabil Fahmy, calificó en un comunicado el incidente de "una violación flagrante de la soberanía del reino, una grave amenaza para su seguridad y estabilidad, y una clara infracción de las normas del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas".

Fahmy subrayó que atacar "infraestructuras, instalaciones petroleras y líneas de transporte de energía supone una amenaza directa para la seguridad energética y la estabilidad de las economías tanto regionales como mundiales".

Asimismo, reafirmó "el rechazo categórico de la Liga Árabe al uso del territorio de cualquier Estado árabe como plataforma de lanzamiento para ataques contra otro, o para socavar su seguridad y estabilidad".

También manifestó la plena solidaridad de la Liga Árabe con Riad, "respaldándole en todas las medidas legítimas y necesarias que adopte para salvaguardar su soberanía, proteger su seguridad y sus activos nacionales, y garantizar la integridad de sus ciudadanos y residentes".

En este sentido, expresó "su reconocimiento por la decisión del reino de abstenerse de tomar represalias en este momento, brindando así al Gobierno iraquí la oportunidad de adoptar las medidas necesarias para evitar que se repitan tales ataques".

Riad anunció la noche del viernes el cierre "preventivo" del oleoducto Este-Oeste, situado en las regiones de Riad y Medina y que transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo por día, tras sufrir varios ataques con drones procedentes de Irak.

El Ministerio de Exteriores saudí aclaró que Arabia Saudí ha optado "por no responder en esta fase tras la solicitud" del primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, de dar una oportunidad al Gobierno de Irak para adoptar "las medidas necesarias".

Por su parte, el Gobierno iraquí ordenó "una investigación urgente" de los ataques, además de adoptar medidas como la destitución de un jefe militar y de un jefe de la Policía en Maysan, provincia en el sureste iraquí de donde fueron lanzados los ataques, y el cierre de pasos fronterizos con Irán.

Las milicias proiraníes en Irak ya habían atacado antes a Arabia Saudí, sobre todo con drones, misiles y proyectiles dirigidos contra Riad, la región oriental y también instalaciones energéticas del reino, lo que llevó a Riad a lanzar a finales de julio una ofensiva conjunta con Estados Unidos en respuesta. EFE