Un hecho de inseguridad tan sangriento como insólito ocurrió hoy por la tarde en Virrey del Pino, La Matanza. Dos delincuentes a bordo de un Volkswagen Polo Azul abordaron a un sargento de la Policía Federal para robarle el auto. El sargento se identificó como policía, tomó su arma reglamentaria y disparó. Uno de los ladrones quedó gravemente herido. Junto a su cómplice, escapó. No lo hizo dentro del Polo: una cámara de seguridad, cuyo video ilustra esta nota, lo muestra a bordo del capot del vehículo.
Poco después, la Policía Bonaerense recibió la alerta de la Unidad de Pronta Atención N°18, sobre la Ruta N°3. Allí, descubrieron que un remisero trasladó al delincuente herido, con una bala en la cabeza. El propio remisero estaba allí: declaró que cinco hombres lo rodearon y cargaron al ladrón malherido dentro de su auto para que lo llevara a una sala. Los médicos intentaron operar al delincuente, que murió en el lugar. Su identidad todavía se desconoce.
El fiscal Diego Rulli, de la UFI de Homicidios matancera, se presentó en el lugar para ordenar las primeras medidas a la Policía Bonaerense, en medio de una crisis de homicidios en la jurisdicción pocas veces vista en la provincia. En cinco semanas entre el fin de agosto y julio, hubo al menos 20 casos según datos oficiales. Esta semana, hubo al menos dos homicidios en La Matanza, posiblemente tres.
Hoy jueves por la noche, el fiscal Rulli recibía la noticia de otro hecho de sangre que ocurrió en la zona de Villa Dorrego, donde semanas atrás Candela Urquiza, de 14 años, fue asesinada en el fuego cruzado de dos bandas narco.
Esta vez, un posible delincuente terminó baleado en el asfalto, gravemente herido, en lo que sería el final de una persecución por el robo de un auto, con un tumulto en medio del barrio que fue grabado por celulares y que ilustra esta nota.
Por lo pronto, se desconoce si el hombre baleado falleció, algo que el fiscal Rulli busca certificar.
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