La circulación por Bab al-Mandab se redujo durante la última semana, con solo cinco buques cargados con productos saudíes que salieron del mar Rojo por esa vía, según datos de la firma de seguimiento marítimo Kpler.
La caída ocurre después de los avances de los hutíes en la costa yemení del mar Rojo. El grupo, respaldado por Irán, controla ahora el estrecho, una ruta utilizada para las exportaciones de energía saudíes mientras el tránsito por el estrecho de Ormuz continúa limitado por la guerra regional.
La reducción de los cruces por Bab al-Mandab afecta las exportaciones saudíes porque restringe la salida alternativa por el mar Rojo en un momento en que el estrecho de Ormuz no opera con normalidad. Desde el 11 de septiembre, el crudo enviado por esa vía promedió 3,4 millones de barriles diarios, frente a los 4,4 millones registrados desde el 1 de enero.
El flujo semanal de cargamentos saudíes desde comienzos de agosto se mantuvo por debajo de un tercio del promedio de siete días de este año. La última semana con una cifra superior fue la del 24 de julio, cuando 11 buques con productos saudíes abandonaron el mar Rojo por el estrecho.
El tránsito de petroleros tampoco se interrumpió por completo. Kpler contabilizó unos 24 barcos diarios en ambos sentidos durante los últimos siete días, frente a una media de 31 cruces al día desde enero.
Los hutíes sostienen que la navegación no corre riesgos salvo para los navíos saudíes. Sin embargo, los ataques en la vía marítima pueden desalentar a las compañías navieras y limitar aún más el transporte de materias primas.
Arabia Saudita y los hutíes intercambiaron nuevos ataques el jueves. La televisión controlada por el grupo informó de bombardeos saudíes en la provincia de Hajjah, cerca de la frontera y de la costa del mar Rojo, además de zonas próximas a Taiz.
La Defensa Civil saudí comunicó que un residente yemení murió por los restos de un dron interceptado sobre la ciudad de Taif. Fue la primera muerte anunciada por Riad desde que la ofensiva hutí se intensificó la semana pasada; las autoridades habían informado antes de más de 80 heridos.
La expansión de los combates llevó a civiles yemeníes a cruzar Bab al-Mandab en pequeñas embarcaciones hacia Yibuti. Wahida Omer, de 50 años, llegó a la costa africana después de abandonar Dhubab cuando los hutíes entraron en la zona. Su esposo permaneció en Yemen y ella dijo desconocer si estaba vivo, muerto o capturado.
“El mar era aterrador, difícil”, relató Omer en una entrevista filmada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). La agencia indicó que más de 100.000 yemeníes fueron desplazados por los últimos enfrentamientos, la mayoría dentro de Yemen.
El líder hutí Abdul Malik al-Houthi reclamó en un discurso televisado el cese de las operaciones saudíes. “Queremos que los saudíes cesen su bloqueo y ocupación de nuestro país, y que detengan su agresión contra nosotros”, afirmó.
La Guardia Revolucionaria iraní informó, a través de medios estatales, que un petrolero con bandera de Togo se incendió tras ser alcanzado cuando intentaba realizar lo que calificó como un paso “ilegal” por el estrecho de Ormuz. El buque se detuvo después del incendio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó las peticiones saudíes de apoyo militar contra los hutíes. En una entrevista con Axios, dijo que evaluaba una nueva ofensiva contra Irán: “Tengo una gran decisión por delante”.
Los precios internacionales del crudo bajaron levemente el jueves, aunque permanecían por encima de USD 100 por barril. El precio minorista promedio del diésel en Estados Unidos alcanzó un máximo cercano a USD 1,69 por litro (USD 6,40 por galón).
