El presidente Javier Milei; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y la senadora Patricia Bullrich desde el balcó de la Casa Rosada (Foto: Delfina Corbera Pi/Zuma Press/Europa Press)

Tras la caída de los estandartes libertarios de la lucha contra la corrupción, por el caso Adorni, y la diferenciación de la “casta”, el Gobierno despliega una nueva batalla cultural y reacomoda el orden de los emblemas. Además de la causa Malvinas, que Javier Milei abraza desde la semana pasada como flamante bandera principal de La Libertad Avanza (LLA), el Gobierno se volcó de lleno a la discusión sobre inseguridad, reflotada con fuerza por el fallo de la polémica jueza que frenó la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en la Provincia de Buenos Aires.

La medida de titular del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Lomas de Zamora, Marta Pascual y el video que exhibió su postura en un caso de asesinato cometido por un menor, le dejaron servida al oficialismo la disputa contra el kirchnerismo. “Nos la ponen fácil”, reconocieron con satisfacción en la Casa Rosada.

En un momento incómodo para la Casa Rosada, que acumula derrotas en el Congreso y teme por el futuro de la reforma política, la viralización de la grabación de una antigua, indignante entrevista de Pascual fue vivido como un triunfo. El golpe final, a su favor, dijeron, en las disputas con la oposición por la “narrativa” de los temas de la agenda pública.

La batalla en ese terreno se les había hecho cuesta arriba con el capítulo de la ley de Tierras de la ley de “inviolabilidad de la Propiedad Privada” de Federico Sturzenegger, que terminó cayendo estrepitosamente en el Congreso. Y el tema de la aplicación de la ley penal juvenil hizo sentir cómodo y seguro al oficialismo en las últimas 48 horas.

La inseguridad, de hecho, empieza a subir, según algunas consultoras, en la lista de prioridades de los argentinos. Y en el Gobierno dan por descontado -y esperan- que sea uno de los grandes ejes de discusión en la campaña bonaerense.

Mientras enfrentan un panorama complicado en el Congreso —con la reforma política trabada y, ayer mismo, un revés legislativo por el tema del endeudamiento y los fondos para discapacidad—, se abrazaron al efecto político del caso de la jueza Pascual.

El respaldo de Mauricio Macri a la postura del oficialismo en la confrontación con Axel Kicillof fue música para los oídos libertarios, que vislumbran una alianza con el PRO en la Provincia. Mientras Diego Santilli, jefe de Gabinete y aspirante libertario a disputar la provincia de Buenos Aires en 2027 se ponía al frente de los cruces contra la cuestionada jueza bonaerense.

El humor libertario en la Provincia contrasta con los últimos indicadores económicos, que aparecieron en rojo, ayer, y con el clima en el Congreso nacional. Al punto de que, en medio de los tropiezos por la discusión sobre la creciente morosidad, y en plena sesión, Karina Milei tuvo que acudir al Palacio Legislativo.

Sin embargo, mientras la oposición festejaba haber logrado sesionar a pesar de la resistencia oficialista y haber emplazado la discusión en comisiones, en Balcarce 50 hacían una lectura opuesta y se mostraban triunfales. “Salió incluso mejor de lo esperado”, dijo un funcionario. “Con los plazos previstos anteriormente, no pudieron tratar proyectos sin dictamen y lo pasamos a comisiones, y todo lo que lo que se dictamine no tendrá costo fiscal”, agregó.

El presidente Javier Milei en cadena nacional por la causa Malvinas

En paralelo a la ola de funcionarios, tuiteros que se sumaba, junto al propio Milei, a la discusión sobre la inseguridad en PBA, la administración libertaria se mostraba decidida a no dejar caer la causa Malvinas. Un tema que funciona como consenso transversal y genera bajo desgaste político, al que el Presidente no dejó de referirse en sus últimas alocuciones, incluyendo la reunión de Gabinete del lunes, y su discurso de ayer por la mañana en la inauguración del Museo de los Granaderos. Y desde los comunicados oficiales de la Oficina del Presidente, y de la Cancillería.

Según adelantaron en la Casa Rosada, el tema de las Islas probablemente vuelva a aparecer en la reunión que convocó el Presidente con diputados y senadores propios prevista para el lunes por la tarde en Casa Rosada, a pesar de que el motivo original del encuentro sea analizar la economía y generar “cercanía” entre el jefe del Ejecutivo y los legisladores de LLA.

La lectura que se hace en el oficialismo es que entre un Congreso hostil y una economía que no da respiro, Malvinas y seguridad le permiten a Milei disputar la agenda pública sin depender enteramente de las variables económicas ni de los números en las comisiones y el recinto.

La pregunta que queda abierta es cuánto puede durar ese efecto antes de que la realidad legislativa y económica vuelvan a imponerse. Con la reforma política empantanada, el frente parlamentario complicado, en la Casa Rosada saben que la ventana para sostener esta agenda alternativa no es ilimitada.