Valdelinares (Teruel), 28 ago (EFE).- Antes de la jornada de montaña dominical en Aitana y la posterior de descanso, los esprinters podrán disfrutar este sábado de la última oportunidad semanal para dirimir la victoria por velocidad, ocasión de oro en la octava etapa entre Puçol y Xeraco, de 171 km.
Los equipos de los "guepardos" tendrán que tomar el control del pelotón y de las fugas para que no se entrometan los aventureros de largo aliento. Por contra, los equipos de los favoritos dejarán la fuga siempre y cuando no se meta en ella ningún hombre peligroso para la general.
Etapa que solo ofrece una dificultad, la subida al Puerto de Barx (3a, 4,7 km al 5,6), con la cima a 27 km de meta, donde espera un último tramo completamente llano por donde volarán los corredores en busca de la meta de Xeraco.



