Madrid, 4 sep (EFE).- La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) han advertido este viernes de que adquirir o usar preparados de materia fecal humana por cuenta propia y sin indicación médica puede acarrear graves problemas para la salud.

Lo han hecho en un comunicado conjunto en el que alertan de que estos preparados se están ofreciendo y comercializando por particulares y operadores no autorizados, por tanto, fuera de los circuitos sanitarios apropiados que garantizan su seguridad, por lo que insta a la ciudadanía a no comprarlos ni consumirlos y a denunciar cuando detecten este tipo de actividad.

El trasplante de microbiota fecal (TMF) consiste en administrar a un receptor materia fecal procedente de un donante, previamente seleccionada y procesada, con el objetivo de restaurar o modificar su microbiota intestinal, siempre según indicación médica; puede aplicarse por distintas vías, incluida la oral mediante cápsulas.

La evidencia científica respalda su utilidad terapéutica en determinadas situaciones clínicas, particularmente en la infección recurrente por un germen llamado 'Clostridioides difficile' del tracto gastrointestinal que se hace resistente al antibiótico.

Sin embargo, "esta evidencia no puede extrapolarse a preparados elaborados por particulares, ni justificar su utilización para otras enfermedades o condiciones de salud".

Así, las afirmaciones que se están plasmando en Internet y redes sociales sobre supuestos beneficios para la salud "no disponen de ninguna evidencia científica ni sustituyen la valoración de un profesional sanitario".

Es más, utilizarlos por cuenta propia incluso puede conllevar graves riesgos para la salud, ya que la materia fecal puede contener microorganismos capaces de producir enfermedades incluso cuando procede de una persona sana. "El hecho de que un preparado proceda de una persona aparentemente sana, sea de origen "natural" o se presente en forma de cápsula no garantiza su seguridad", zanjan.

Su seguridad y eficacia requiere, entre otros aspectos, de una adecuada selección y evaluación del donante, cribado de agentes infecciosos, controles microbiológicos, condiciones controladas de obtención y procesamiento, conservación adecuada, trazabilidad y supervisión sanitaria, entre otros criterios establecidos por la ONT y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps).

De no ser así, el receptor se expone "a infecciones y otras reacciones adversas que podrían ser graves e imprevisibles", como la adquisición de bacterias multirresistentes presentes en la microbiota del donante.

Aunque no siempre provoca una infección inmediata, sí puede dar lugar a una colonización persistente que incremente significativamente el riesgo hacerlo en el futuro y complique de forma sustancial las opciones terapéuticas disponibles.

La microbiota fecal está incluida en el ámbito de las Sustancias de Origen Humano (SoHO) del reglamento europeo que establece un marco europeo específico de calidad y seguridad.

Su obtención, preparación, distribución y administración deben realizarse "dentro del marco sanitario aplicable y bajo la correspondiente supervisión de las autoridades competentes", sin que pueda equipararse a la elaboración de un suplemento alimentario, un probiótico u otro producto de consumo ordinario.

Por todo ello, la ONT y SEIMC instan a no adquirir por Internet, redes sociales u otros canales preparados ofrecidos por particulares o por operadores que no estén sometidos al correspondiente control sanitario, ni a consumirlos sin indicación médica.

La realización de actividades que puedan producir un riesgo grave o muy grave para la salud de la población puede quedar sometida al régimen sancionador previsto en la ley General de Salud Pública, "sin perjuicio de otros regímenes jurídicos que puedan resultar aplicables", recuerdan. EFE