Ginebra, 04 sep (EFE).- El desalojo con fuerzas militares de 33.000 palestinos de tres campos de refugiados en el norte de Cisjordania, hace año y medio, y la imposibilidad de que regresen por la destrucción generalizada para hacerlos inhabitables "suscitan preocupaciones por posibles actos de limpieza étnica", dijo hoy la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.

El organismo publicó hoy un informe que documenta la actuación de las fuerzas israelíes durante la operación Muro de Hierro en los campos de Jenin, Nur Shams y Tulkarm, en enero y febrero de 2025.

Según la ONU, las fuerzas militares, policiales y de seguridad mataron a civiles, destruyeron cientos de viviendas, dañaron carreteras y otras infraestructuras, cortaron el suministro de agua y electricidad y bloquearon el acceso humanitario, mientras obligaban a los residentes a abandonar sus viviendas.

Los tres campos forman parte de los 19 existentes en Cisjordania, establecidos después de la expulsión -durante la guerra de 1948- de unos 700.000 palestinos de sus hogares, los que se encontraban principalmente en territorios que quedaron en el naciente Estado de Israel, en un hecho histórico que se conoce como Nakba ("catástrofe" en árabe).

Los campos destruidos eran administrados por la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) y con el paso de las décadas se habían convertido en zonas urbanizadas habitadas por miles de refugiados y sus descendientes.

Según el informe, las fuerzas israelíes consolidaron el control de los tres campos pocos días después del inicio de la operación militar y fueron puerta por puerta obligando a los residentes a marcharse, mientras les decían -de acuerdo al testimonio de los desplazados- que no habría más campos de refugiados y que todos debían irse a Jordania.

De acuerdo a la evidencia obtenida, la operación causó una destrucción generalizada: hasta octubre de 2025, había sido destruido o dañado el 52% de las estructuras de Jenin, el 48% de las de Nur Shams y el 36% de las de Tulkarm.

Asimismo, la ONU contabilizó 102 palestinos muertos, entre ellos 21 niños, durante el periodo analizado.

Entre los casos documentados figura el de Sondos Shalabi, embarazada de ocho meses, que murió por disparos cuando intentaba alejarse en coche de Nur Shams; de Saddam Hussein Rajab, de diez años, tiroteado en Tulkarm mientras esperaba a su padre, y una niña de dos años que murió de un disparo en la cabeza mientras cenaba con su madre y su tía en Jenin. EFE