¿Qué significa ser un cipayo? Se trata de una persona que sirve a intereses extranjeros en perjuicio de los de su propio país. Históricamente, los cipayos eran los indios que servían a la Compañía Británica de las Indias. Es decir, los indios que mataban indios.
Solo un verdadero cipayo haría este tipo de comentarios: “Que se queden tranquilos los ingleses, que la Argentina está totalmente desarmada”. Lo dice Alberto Fernández, el excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas de la Argentina. Lo dice una persona que tiene información sensible y secreta sobre los recursos del país.
O sea, les está diciendo a los ingleses: “Tranquilos, avancen, quédense con el petróleo”. Pocas veces vi una canallada tan grande como esta. Además, este ser miserable cobra $26 millones de jubilación de privilegio, lo que quiere decir que gana 52 veces más que un jubilado que cobra la mínima.
A julio, los datos de jubilaciones de privilegio son los siguientes:
- Alberto Fernández: $26.092.447
- Mauricio Macri: $25.043.153
- Adolfo Rodríguez Saá: $23.999.253
- Zulema Yoma: $20.618.733
- Gabriela Michetti: $18.192.138
- Julio Cobos: $17.999.446
- Inés Pertiné: $17.561.990
- María Estela Martínez de Perón: $12.936.493
- Amalia Carmen Guido: $12.691.238
- Daniel Scioli: $12.486.621
¿Quién destruyó las Fuerzas Armadas en Argentina? ¿Quién desfinanció a los militares? Los sueldos militares en diciembre de 2023 eran los siguientes:
- Cabo: US$280
- Sargento: US$337
- Teniente: US$351
- Sargento Primero: US$375
- Capitán: US$438
Alberto nombró como ministro de Defensa a Agustín Rossi, el mismo a quien le robaron un misil antitanque TOW 2 del Escuadrón de Caballería de La Plata.
¿Qué hizo en concreto este cipayo de Alberto Fernández por Malvinas? Bueno, una vez viajó a la Antártida para anunciar que abrían una corresponsalía de Télam. Tremendo avance de la soberanía argentina. Gran momento de la Argentina.
Es la misma gente que ahora dice que Milei es un Galtieri del siglo XXI. Galtieri fue presidente de facto de Argentina entre 1981 y 1982. Galtieri mandó a secuestrar, torturar y asesinar gente. Galtieri es el responsable político de la muerte de 649 militares argentinos en Malvinas. Comparar a Milei con Galtieri luce un poco desmesurado, pero hagan lo que quieran.
Una encuesta publicada por Clarín el domingo preguntó cómo se califica el discurso del presidente sobre Malvinas. Los resultados de WhatsApp fueron:
- 81,3% muy bueno
- 6,0% bueno
- 2,1% malo
- 10,7% muy malo
Los resultados del público de X fueron:
- 59,9% muy bueno
- 11,4% bueno
- 8,4% malo
- 20,2% muy malo
De hecho, hasta Pablo Duggan dijo que estaba de acuerdo.
Más allá de la cuestión Malvinas y más allá de Milei, veamos qué alternativas nos ofrecen. El kirchnerismo propuso hoy avanzar en una huelga general el día que el Papa llegue a la Argentina. Lo planteó Rodolfo Aguiar, el líder de ATE. Gran idea: que el día que el Papa llegue a la Argentina esté todo paralizado, que no haya camiones, transporte, vuelos, recolección de basura, bancos, clases ni administración pública. Así el Papa se lleva una gran imagen de la Argentina para el mundo.
Pregunta: ¿quiénes son los verdaderos cipayos? ¿No es de cipayo meter un paro justo el día que llega el Papa para generar una imagen horrible de la Argentina? Después tenemos propuestas mucho más sofisticadas. Por ejemplo, hay periodistas “K” que proponen directamente que haya inflación. Por un país con más emisión, por un país con más inflación. Que vuelva el 211% de inflación que dejó el tío Alberto. Que vuelvan a subir los precios dos veces por día como en noviembre de 2023.
Y después tenemos a los nostálgicos de Cristina. ¿Fue corrupta? Puede ser. Pero no importa: “Robaba pero hacía.” El problema es que tienen la interna totalmente detonada y fuera de control. Por ejemplo, Mayra Mendoza sale a decir que le había avisado a Cristina Kirchner que confiaba demasiado en Axel Kicillof: “Yo avisé que no confíes en ese garca de Kicillof.”
Tienen Quilmes totalmente explotado, con falta de cloacas, calles de tierra, inundaciones, inseguridad y hacinamiento. Pero ellos siguen jugando a limar a Kicillof para conseguir algún ministerio. Del otro lado de la grieta kirchnerista, hay periodistas como Tomás Rebord diciendo que Cristina “ya no es la conducción”. El problema no es Cristina. El problema es que la oposición no tiene ninguna conducción: ni Cristina, ni Axel, ni Grabois, ni Massa, ni nadie.

Esa falta de conducción deriva en falta de ideas, y esa falta de ideas deriva en críticas estúpidas. Este fin de semana nos encontramos con que el problema es que hay gallinas en la quinta de Olivos. Mataron a un fiscal federal. Liquidaron a Fabián Gutiérrez, secretario de Cristina y arrepentido en la causa Cuadernos. El expresidente le pegaba a su esposa embarazada en la quinta de Olivos. Pero el tema son las gallinas que entran a Olivos. A esto me refiero cuando digo que no hay conducción en la oposición y ya se critica cualquier cosa.
Lo que nunca imaginamos, lo que nunca sospechamos, es que con tal de pegarle a un tipo que no les gusta eran capaces de ponerse del lado del enemigo. Pero lo hicieron. Llegaron al punto de hacerle un guiño a Inglaterra y decirles que se queden tranquilos con las Malvinas.
Ya sabíamos que eran corruptos, violentos, autoritarios, mentirosos, patoteros, sectarios e hipócritas. Ahora sabemos también que son cipayos.
Opiniones libres, hechos sagrados.



