La expansión de Chevron en Venezuela forma parte de una hoja de ruta de cinco años para ampliar sus empresas mixtas (REUTERS/Dado Ruvic)

Chevron duplicará sus plataformas petrolíferas en Venezuela dentro de un nuevo programa de expansión de sus empresas mixtas, una iniciativa que la compañía acompañará con una inversión superior a USD 7.000 millones y con cambios contractuales que habilitaron el recurso al arbitraje internacional, según lo que informó la directora financiera Eimear Bonner en una conferencia de prensa.

Bonner señaló que el aumento de actividad formó parte de una hoja de ruta de cinco años para ampliar la operación de la empresa en el país sudamericano. En ese esquema, la compañía previó incrementar la cantidad de equipos en funcionamiento dentro de sus asociaciones con socios locales.

La semana pasada, la compañía anunció que sus negocios conjuntos apuntaron a más que duplicar su bombeo hasta llegar a 600.000 barriles diarios en 2031. Junto con la expansión operativa, Chevron obtuvo el derecho a resolver eventuales disputas mediante arbitraje internacional, de acuerdo con los nuevos términos contractuales firmados la semana pasada.

La ejecutiva explicó que ese despliegue respondió a una estrategia de desarrollo de los yacimientos en los que participa la firma. La empresa trazó ese programa sobre la base de una expansión sostenida de su capacidad operativa en territorio venezolano.

Bonner agregó que, una vez alcanzada esa meta, la firma proyectó una etapa de estabilidad en niveles similares durante varios años. Según sostuvo, la base de recursos disponible ofreció margen para prolongar ese rendimiento en una primera fase de recuperación de los campos.

La directora financiera de Chevron, Eimear Bonner, señaló que los nuevos contratos firmados por la empresa en Venezuela incorporaron acceso a arbitraje internacional para eventuales disputas

El acceso a instancias arbitrales fuera de la jurisdicción venezolana fue durante años una condición reclamada por empresas energéticas con interés en el país. La posibilidad de canalizar conflictos en tribunales internacionales fue considerada una cobertura relevante para futuras inversiones.

La importancia de esa cláusula se explicó por la experiencia de otras compañías que dejaron el país tras la ola de nacionalizaciones de 2007. ExxonMobil y ConocoPhillips se retiraron entonces de Venezuela y sostuvieron desde ese momento que continuaron pendientes pagos vinculados con sus activos.

A diferencia de otras multinacionales, la empresa mantuvo operaciones en Venezuela a lo largo de un período extenso de tensión política e incertidumbre institucional. Esa continuidad le permitió conservar una posición dentro de la industria local mientras cambiaban las condiciones internas y externas para el negocio energético.

El nuevo programa fue presentado después de un giro político que modificó el contexto para las inversiones extranjeras. El gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alentó a las petroleras a avanzar en el país tras la salida del ex dictador Nicolás Maduro del poder en enero.

El anuncio integró así dos planos. Por un lado, la empresa avanzó con una ampliación concreta de su operación en áreas petroleras venezolanas. Por otro, aseguró una condición jurídica que otras compañías habían considerado indispensable desde hace años.

(Con información de Reuters)