Una planta de ajenjo en flor crece dentro de una maceta de terracota ubicada en un patio de piedra. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque el ajenjo, una planta aromática de sabor amargo y olor intenso, se usa en huertos y jardines como alternativa natural para alejar algunas plagas pocos saben de esta propiedad y cómo aprovecharla.

Sus compuestos volátiles pueden actuar como repelentes frente a insectos y ácaros, aunque es importante mencionar que su aplicación requiere precaución para evitar daños en plantas sensibles y en organismos benéficos.

Es por eso que aquí te contamos sobre sus beneficios y la forma correcta de usar el ajenjo para proteger a tus plantas de plagas sin dañarlas.

Un frasco con hojas de ajenjo en maceración y un pulverizador reposan sobre una mesa de madera junto a ramas frescas y tijeras de podar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son las propiedades del ajenjo como repelente natural de plagas en las plantas

El ajenjo (Artemisia absinthium) tiene compuestos aromáticos y amargos —sobre todo en su aceite esencial— con actividad repelente, antialimentaria e insecticida comprobada en pruebas de laboratorio. Su utilidad en el jardín es preventiva y complementaria y no sustituye un control integrado de plagas.

Sus propiedades frente a plagas son las siguientes:

  • Repelencia por olor: sus compuestos volátiles pueden alejar a algunos insectos. Hay estudios que detectan actividad repelente contra plagas de granos, como el gorgojo y el escarabajo de la harina.
  • Efecto insecticida de contacto o por exposición: extractos y aceites esenciales de ajenjo han mostrado toxicidad para ciertos insectos y larvas. También se ha evaluado contra el psílido asiático de los cítricos.
  • Efecto antialimentario: algunas sustancias del ajenjo reducen la alimentación de insectos, por lo que pueden limitar el daño en hojas y brotes.
  • Posible acción contra ácaros y otros invertebrados: se le atribuye actividad acaricida, aunque la eficacia depende de la concentración, la especie de plaga y la formulación.
  • Actividad antimicrobiana y antifúngica: el aceite esencial presenta actividad frente a distintos microorganismos en laboratorio. Esto no significa que cure enfermedades vegetales en campo, pero explica su uso tradicional en preparados botánicos.

Las plagas que puede ayudar a combatir el ajenjo

El ajenjo puede ayudar a repeler o reducir algunas plagas, sobre todo cuando se usa como extracto o aspersión. Entre las que se mencionan con mayor frecuencia están:

  • Pulgones
  • Ácaros, incluido el araña roja
  • Orugas y larvas que comen hojas
  • Mosquita blanca
  • Cochinillas, con efecto limitado
  • Escarabajos y gorgojos
  • Hormigas, más como repelente que como control de colonias
  • Mosquitos y moscas en zonas cercanas al jardín

La evidencia de laboratorio es más clara para ácaros, gorgojos de granos y algunas larvas de insectos. Por ejemplo, aceites esenciales de Artemisia absinthium mostraron actividad contra la araña roja de dos manchas (Tetranychus urticae) y contra insectos de productos almacenados. En el jardín, el resultado puede variar según la concentración, la plaga y la planta tratada.

Un frasco con hojas de ajenjo en maceración y un pulverizador con extracto vegetal permanecen junto a ramas frescas y tijeras sobre una mesa. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Límites y precauciones

El resultado en macetas o huertos puede ser mucho menor que en laboratorio. Los aceites esenciales son concentrados, su composición varía según el origen de la planta y pueden afectar insectos benéficos si se aplican sin criterio.

El ajenjo también puede tener efecto alelopático: sus extractos pueden inhibir la germinación o el crecimiento de otras plantas. Conviene no sembrarlo demasiado cerca de plántulas, semilleros o especies sensibles, ni usar infusiones concentradas de forma rutinaria sobre cultivos.

Para usarlo, es preferible hacer primero una prueba en pocas hojas y esperar 24 a 48 horas para descartar quemaduras. No debe aplicarse bajo sol intenso ni sobre flores abiertas, donde podría alcanzar polinizadores.

Cómo preparar un insecticida casero de ajenjo paso a paso

Puedes preparar un extracto repelente de ajenjo para usarlo en plantas ornamentales. Su eficacia varía según la plaga y no conviene tratarlo como un insecticida de acción garantizada.

Ingredientes

  • 30 gramos de ajenjo seco, o 300 gramos de planta fresca.
  • 1 litro de agua.
  • Recipiente de vidrio o plástico con tapa.
  • Colador fino o tela.
  • Atomizador.

Preparación paso a paso

  1. Pica el ajenjo fresco con tijeras. Si usas planta seca, desmenúzala un poco.
  2. Colócalo en el recipiente y agrega 1 litro de agua a temperatura ambiente.
  3. Tapa sin cerrar de forma hermética y deja reposar la mezcla en un sitio sombreado durante 24 horas. Para un extracto más fuerte, algunas recetas lo dejan fermentar entre 7 y 10 días, pero este método produce un olor intenso y aumenta el riesgo de que el preparado dañe hojas sensibles.
  4. Cuela el líquido hasta retirar todos los restos vegetales. Esto evita que se tape el atomizador.
  5. Diluye antes de aplicar: mezcla 1 parte del extracto con 1 parte de agua. Por ejemplo, 500 ml de extracto y 500 ml de agua.
  6. Haz una prueba en una sola hoja o en una zona pequeña de la planta. Espera entre 24 y 48 horas. Si hay manchas, quemaduras o caída de hojas, suspende su uso o dilúyelo más.
  7. Rocía al atardecer o temprano por la mañana, cuando no haya sol directo ni viento. Cubre el envés de las hojas, donde suelen concentrarse pulgones, mosquita blanca y ácaros.
  8. Repite cada 5 a 7 días sólo mientras observes presencia de plaga. Suspende cuando el problema disminuya.
Una infografía de Infobae detalla las dosis, materiales y pasos para elaborar y aplicar un extracto casero de ajenjo como repelente en plantas ornamentales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Precauciones

  • No lo apliques sobre flores abiertas, abejas, catarinas u otros insectos benéficos.
  • No uses aceite esencial de ajenjo directo en agua ni sobre las plantas: es muy concentrado y puede quemar el follaje.
  • Evita aplicarlo en plántulas, helechos, suculentas o plantas debilitadas sin hacer antes una prueba.
  • Usa guantes al manipular la planta y no ingieras el preparado.
  • Prepáralo en cantidades pequeñas y úsalo en pocos días; si huele a putrefacción o desarrolla moho, deséchalo.

El ajenjo puede funcionar más como repelente o apoyo preventivo que como solución única ante una infestación fuerte.

Si hay muchas plagas, conviene retirar manualmente las partes afectadas, usar un chorro de agua en el envés de las hojas y revisar si se trata de la plaga correcta antes de aplicar cualquier producto.