
Luis de la Fuente, seleccionador español, y Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), se encuentran en Ceuta apoyando a la población tras varias semanas de tensión después de la entrada de 80.000 personas procedentes de Marruecos.
Junto con una pequeña representación de la Federación, ambos han mostrado la Copa del Mundo conquistada el pasado 19 de julio. Allí se reunieron con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, en el Palacio de la Asamblea, y después con representantes del fútbol local en la sede de la Federación de Fútbol de Ceuta. “Todos somos caballas. Os habéis convertido en mis ídolos, habéis sido un ejemplo para toda España”, ha afirmado el seleccionador a la salida.
Una imagen que no ha gustado en el país vecino y coordinador del Mundial 2030. El periódico digital Le 360, vinculado según periodistas marroquíes al secretario particular del rey Mohamed VI, Mounir Majidi, considera que el desplazamiento trasciende lo estrictamente deportivo y acusa a la RFEF de “politizar el deporte”.
“El fútbol español se politiza al más alto nivel”
El medio ha titulado su información de la siguiente manera: “Mundial 2030: Louzán y De la Fuente en Sebta, el fútbol español se politiza al más alto nivel”. Y sitúa el viaje en el contexto de la pugna por la final de la próxima Copa del Mundo. “España, socia de Marruecos en la organización del Mundial de 2030, parece tener más dificultades para ver a su vecino como tal”, sostiene el artículo, que habla de “declaraciones políticas, presión mediática y una campaña casi obsesiva” en torno a la elección de la sede de la final.
En contraste, la RFEF presenta la visita como una muestra de solidaridad a los ceutíes. “En momentos difíciles es donde debe estar presente la Federación. España es Ceuta y Ceuta es España”, ha subrayado Louzán, mientras que De la Fuente abogaba por recuperar cuanto antes “esa tranquilidad, esa calma, esa paz, esa calidad de vida”.
Sin embargo, según ha afirmado Le 360, “Cuando el presidente del fútbol español y el seleccionador nacional viajan juntos a Ceuta, un país ocupado, el gesto deja de ser puramente deportivo. Y el momento elegido, desde luego, no ayuda”.
La final del Mundial: ¿excusa o motivo de disputa?
Detrás de estas declaraciones se esconde una disputa mayor. Una final que todavía no se sabe dónde se va a disputar. Marruecos ha construido un estadio inmenso, el Hassan II, con capacidad para 115.000 espectadores. En el otro lado, España cuenta con el renovado Estadio Santiago Bernabéu como punta de lanza para hacerse con el último partido del Mundial 2030.
Para el rotativo, la posición española se ha ido endureciendo con el paso de los meses, y el periódico contrapone el discurso de colaboración entre ambos países con la competencia por acoger la final. “Marruecos está siendo tratado cada vez más, en parte del debate público español, no como el socio con el que se debería organizar el Mundial, sino como el rival cuyo camino debería bloquearse”, denuncia.



