
La transmisión en vivo de La Prisión del Destino 2 fue levantada de YouTube este viernes 28 de agosto sin aviso previo y sin que la producción emitiera ningún comunicado oficial. El reality, grabado en Miami, reúne a un elenco de influencers latinoamericanos que compiten por USD 100.000 y que en sus primeros días ya había acumulado una cuota considerable de conflicto, protagonizado en buena medida por dos de sus participantes peruanos: Samahara Lobatón y Youna, su expareja y padre de su hija mayor.
La caída de la señal generó de inmediato una oleada de preguntas en redes sociales. Ante el vacío de información oficial, las especulaciones no tardaron en circular: la más extendida señala que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos se habría presentado en el lugar donde se graba el programa, posiblemente vinculado al estatus migratorio en trámite de varios participantes y a las condiciones del contrato de arrendamiento del estudio. Otra versión apunta a que el equipo de un concursante expulsado del reality por agresión habría reportado el canal de YouTube, logrando que se diera de baja la transmisión. Ninguna de las dos versiones fue confirmada por fuentes oficiales.
La palabra de Youna: “No me quiero meter en problemas”
El primero en pronunciarse fue Youna. El barbero se comunicó por teléfono con Samuel Suárez, administrador del portal de espectáculos Instarándula, y ofreció las primeras declaraciones desde que cayó la señal. Sus palabras fueron medidas al extremo.
“Yo estoy bien, no se puede dar mucha información de lo que está pasando. Todos estamos bien, no hay ningún problema con eso”, arrancó diciendo.
Cuando Suárez le preguntó directamente si el ICE había intervenido en el lugar de grabación, Youna no confirmó ni desmintió: “No puedo dar información. Yo tengo permiso para trabajar, estoy de manera legal acá. Que mi familia sepa que estoy bien.”
La pregunta sobre el futuro del programa obtuvo una respuesta igualmente hermética. “¿Continúan con el reality?”, le consultó el periodista. “No tengo permitido dar alguna información sobre lo que va a pasar. No me quiero meter en problemas”, respondió el barbero.
Horas antes de que se cortara la señal, Youna había publicado en Instagram una foto junto a la participante dominicana Abigail Rosé Rodríguez, con un texto que muchos leyeron como una despedida del proyecto: “Gracias por darme la confianza y el cariño de poder hacer un contenido juntos, mi hermosa.” Los comentarios de sus seguidores reflejaron la misma confusión que recorrió las redes: “¿Qué pasó con el reality?”, “Youna, tus seguidores estamos preocupados. ¿Qué pasó?”, “¿Ya no hay reality?”, le escribieron.

Una semana de choques dentro de la casa
La suspensión llegó al cabo de una semana en la que La Prisión del Destino 2 no había tenido un solo día sin escándalo. La segunda temporada del programa se estrenó el 21 de agosto y desde el primer día el reencuentro entre Samahara Lobatón y Youna —los únicos peruanos del elenco— fue el eje de la convivencia.
El primer choque ocurrió en el arranque mismo del programa, cuando los conductores le preguntaron a la hija de Melissa Klug si existía la posibilidad de retomar el vínculo con el barbero. La respuesta fue directa: “Él sueña conmigo. Ya las cenizas las evaporamos. Ya no hay nada. Me tiene bloqueada de WhatsApp, de Instagram. Pregúntenle a él.”

Youna no bajó la temperatura. La acusó de celosa: “Pregúntale por qué no hablo con ella. No me deja salir con nadie, si las llamadas son para reclamos, ¿para qué voy a contestar?” Lobatón respondió con lo que, según dijo, son pruebas concretas: “Menos mal tengo cámaras en mi casa, los pantallazos cuando me cela y no me deja ser. Salí del reality y me llamaba, me decía con quién estaba. Esa es tu inseguridad y no la mía.”
En conversaciones grabadas dentro de la casa, Samahara fue más lejos. Describió sin filtros cómo vivió los primeros tiempos de la relación: “Youna fue una basura el primer año, cuando di a luz, cuando tuve a mi hija, fue terrible y yo estaba enamoradísima de él. Después los papeles se invirtieron, él se moría por mí y yo ya no quería cuando decidió las cosas bien.” Y agregó un balance sombrío sobre su vida sentimental: “No me han tocado hombres buenos, aunque conozco a un par. No puedo decir que todos son malos.”
La producción intentó un acercamiento entre los dos con una cena. El resultado fue el opuesto. Youna trajo a la conversación a Bryan Torres, padre de los otros dos hijos de Samahara, y lo acusó de faltarle el respeto a su hija al discutir con la influencer delante de ella: “Se pelea contigo delante de mi hija y yo tengo que perdonarlo. ¿Tú y yo peleamos delante de ella? No.” Samahara lo contradijo de plano: “Tú no respetas a nadie.” El barbero le exigió un ejemplo: “¿No respeto a tus hijos? Dime un acto de falta de respeto hacia tus hijos. Dímelo en mi cara.” La conversación terminó con Lobatón quebrada en llanto.
La meta que la trajo a Miami
Antes de que todo esto ocurriera, Samahara Lobatón había explicado en el programa Magaly TV, La Firme cuál era su motivación para participar: “Si yo gano, le voy a comprar una casa a mis hijos. Esa es mi meta con ese premio.” El camino hacia los USD 100.000 pasaba, según resultó, por convivir con quien ella misma describió como “una basura” en el momento más vulnerable de su vida.
Por ahora, ni la producción de La Prisión del Destino 2 ni los organizadores del reality han confirmado si la transmisión se reanudará, si el programa continuará en otro formato o si la segunda temporada llegó a su fin antes de tiempo. Youna lo resumió con la frase que mejor define el estado de situación: “No tengo permitido dar alguna información sobre lo que va a pasar.”