La Real Sociedad y el RC Celta firmaron este jueves un empate sin goles en el Estadio de Anoeta, en partido adelantado de la jornada 6 de LaLiga EA Sports 2026-2027 por sus compromisos futuros de la Liga Europa y que no satisfizo a ninguno, con los locales gozando de más ocasiones para haberse llevado los tres puntos.

El campeón de la Copa del Rey y el conjunto céltico, protagonistas la pasada campaña, no consiguen arrancar tras cuatro encuentros y se repartieron un punto tras un duelo en el que los realistas fueron mejores en la primera mitad, con una segunda en la que los visitantes equilibraron más las cosas. El equipo 'txuri urdin' suma su cuarto punto y el gallego, que sigue sin ganar, el segundo.

Claudio Giráldez, entrenador del RC Celta, apostó por rotaciones en busca de su primera victoria de la temporada y tras dos derrotas seguidas en el ABANCA Balaídos, con la entrada sobre todo del joven Antañón en ataque. El sancionado Rino Matarazzo mantuvo prácticamente su once del triunfo ante el RCD Espanyol, con Yangel Herrera como novedad por Carlos Soler.

La Real Sociedad fue mejor prácticamente los primeros 45 minutos donde gozó de las mejores oportunidades, abortadas casi todas ellas por un gran Ionut Radu, autor de paradas meritorias ante Jon Martín, Mikel Oyarzabal y Yangel Herrera. La más clara fue la del campeón del mundo, cuyo potente disparo lo repelió el rumano, con el rechace cayéndole a Take Kubo que no fue capaz de enviarlo al fondo de la red con aparentemente todo a favor.

El equipo gallego logró ir equilibrando el partido a través de la posesión y vivió un tramo final de primer acto más tranquilo, aunque sin inquietar demasiado la portería de Alex Remiro, con un disparo alto de Ilaix Moriba como su mejor intento. Sin embargo, tras el descanso, Giráldez retocó cosas y llevó mucho más peligro.

Ferrán Jutglà fue protagonista en ese buen arranque con una contra bien conducida que no acertó a resolver del mejor modo Antañón y una internada por la banda izquierda con un 'pase de la muerte' que no encontró ninguna pierna amiga. La Real parecía acusar el desgaste y no lograba ya llevar casi peligro hacia un Radu más tranquilo en este segundo tiempo.

Giráldez buscó más mordiente ofensivo con la entrada del veterano Iago Aspas, que acabó teniendo la mejor de los visitantes, con un disparo en muy buena posición, pero que le salió demasiado centrado. Los locales apretaron al final, pero sólo amenazaron con un disparo cruzado de Gonzalo Guedes.