Dormir es una necesidad y un placer. Denostada durante mucho tiempo, la costumbre de la siesta ha trascendido las fronteras del Mediterráneo y desde su cuna en Roma ha conquistado a todo el mundo.
La siesta, un “invento” romano por el que criticaron a los españoles y que hoy hace felices a todos
<p>Dormir es una necesidad y un placer. Denostada durante mucho tiempo, la costumbre de la siesta ha trascendido las fronteras del Mediterráneo y desde su cuna en Roma ha conquistado a todo el mundo.</p>


