(Desde Washington, Estados Unidos) Una declaración periodística de Donald Trump sobre las Islas Malvinas provocó una reacción política de Javier Milei que podría causar un daño colateral a la candidatura de Rafael Grossi como secretario General de las Naciones Unidas.
-¿Está revisando la postura de Estados Unidos sobre las Islas Malvinas?-, le preguntaron a Trump en la Casa Blanca.
-Siempre reviso mis posturas, todas mis posturas. Esta es una de muchas...-, replicó el Presidente de los Estados Unidos.
El Reino Unido ocupa ilegalmente las Islas Malvinas desde 1833, y Estados Unidos apoyó a Margaret Thatcher cuando sucedió la guerra del Atlántico Sur en 1982.
Entonces, las declaraciones de Trump implican un giro notable en la posición geopolítica de la Casa Blanca.
La afirmación política de Trump fue asumida por Javier Milei como un respaldo explícito de Estados Unidos al reclamo histórico de soberanía sobre las Islas Malvinas que protagoniza la Argentina desde hace décadas.
En este contexto, el presidente argentino pronunció un discurso en cadena nacional anunciando la construcción de una base naval en Tierra del Fuego y la promulgación una batería de sanciones contra empresas petroleras que operan en territorio nacional ocupado ilegalmente por el Reino Unido.
“Defender nuestra soberanía requiere pensar en las próximas generaciones y no solamente en la próxima elección. Para eso, la Argentina necesita recuperar su capacidad de pensar estratégicamente, fortalecer a sus Fuerzas Armadas y construir una verdadera política de seguridad nacional de largo plazo”, afirmó Milei.
Y añadió:
“La seguridad nacional no es solamente la defensa física de nuestro territorio. También significa proteger nuestros recursos estratégicos, nuestra economía, nuestra infraestructura crítica y nuestra capacidad de decidir nuestro propio futuro”.
Tras la cadena nacional de Milei, se conoció la respuesta política del Reino Unido. El secretario de Defensa británico Wes Streeting posteó lo siguiente en X:
“La declaración de Milei durante la noche nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas. Las Malvinas son británicas porque los habitantes de las Malvinas eligen ser británicos. Nuestro compromiso con las Malvinas es absoluto e inquebrantable”.
Las Naciones Unidas es una construcción multilateral que exhibe la distribución de poder geopolítico tras la derrota de Adolfo Hitler en 1945. La ONU tiene un secretario General, que es votado en el Consejo de Seguridad y confirmado -una formalidad burocrática- por la Asamblea.
Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia controlan todas las decisiones clave de la ONU a través del Consejo de Seguridad, que integran como miembros permanentes con derecho a veto. El Consejo también tiene otros 10 miembros no permanentes-rotan año a año-, que no tienen poder de veto.
Antonio Guterres es el actual secretario de la ONU, su mandato concluye a fin de año, y nadie va a extrañar su opacidad diplomática.
Carolyn Rodrigues-Birkett, Rebeca Grynspan y Rafael Grossi son los candidatos con más posibilidades para suceder a Guterres.
También se presentaron Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Olara Otunnu, Macky Sall e Ivonne A-Baki, pero son nominaciones casi testimoniales por los apoyos obtenidos en las dos primeras votaciones.

El prestigio institucional de Grossi -Director General del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OEIA)- lo puso al frente de todos los cálculos entre los cinco miembros permanentes.
Pero la tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido añadió un factor geopolítico extra que puede complicar la candidatura de Grossi.
Londres respeta la trayectoria de Grossi y su aporte a las Naciones Unidas, y estaba considerando la posibilidad de abstenerse al momento de la votación definitiva. Esto implicaba que tácitamente apoyaba a Grossi, al margen de su nacionalidad argentina.
Sin embargo, las declaraciones de Trump y el discurso de Milei podrían haber afectado los cálculos políticos previos.
Milei anunció la construcción de una base naval y sanciones contra empresas petroleras que operan ilegalmente en Malvinas, y Argentina respalda la candidatura de Grossi como secretario General.

En la jerga del Consejo de Seguridad para las votaciones informales del próximo secretario General se utilizan las palabras Encouraged -a favor-, Discouraged -en contra- y No opinion -abstención.
En la última votación, Rodrigues-Birkett tuvo 8 Encouraged, 3 Discouraged y 4 No opinion; Grynspan 7 Encouraged, 4 Discouraged y 4 No opinion; y Grossi 7 Encouraged, 6 Discouraged y 2 No opinion.
Hasta ahora, las votaciones se hacen en una boleta de un solo color, que no distingue si los votantes son miembros permanentes o no permanentes.
Cuando el proceso avance, Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia votarán con una boleta diferente.
El 18 de septiembre se votará de nuevo, y si no hay cambios protocolares, los 15 integrantes del Consejo de Seguridad todavía fijarán posición con la misma boleta.
Eso significa que no habrá certeza definitiva sobre la posición del Reino Unido, tras el enfrentamiento diplomático con Argentina por su reclamo legítimo sobre la soberanía en las Islas Malvinas.
Sólo Estados Unidos y Francia podrían abogar a favor de Grossi para que el Reino Unido mantenga su postura inicial de abstención.
Milei tiene excelente relación política y personal con Trump y Emmanuel Macron, que tenían intenciones de votar a favor del candidato apoyado por Argentina.


