En su discurso sobre el Estado de la Unión Europea, la jefa del Ejecutivo comunitario anunció la intención de convertir a Canadá en "estado miembro asociado", una figura no contemplada en los reglamentos de la UE. Von der Leyen subrayó que Bruselas y Ottawa ven "el mundo con los mismos ojos" y pueden ampliar sus actuales vínculos comerciales a aspectos como defensa, energía y ciberseguridad. Seguridad europea, regulación de IA y límites al uso de redes para menores fueron otras claves de su alocución.