Barcelona, 19 sep (EFE).- La junta directiva del Barcelona logró un amplio respaldo en una asamblea general de socios compromisarios clave para el futuro económico del club, que aprobó una ampliación de 300 millones de euros del crédito para finalizar las obras del Spotify Camp Nou y una emisión de bonos por valor de 210 millones para obtener liquidez.
El impacto del futuro estadio en las arcas del club, que actualmente cuenta con un aforo parcial de 62.000 espectadores de los 105.000 proyectados, copó una parte importante de los puntos debatidos en la reunión telemática con los representantes de los socios.
El recinto ubicado en Les Corts es la piedra angular que, según la junta que preside Joan Laporta, debe impulsar la cuenta de resultados hasta alcanzar los 1.450 millones de euros de ingresos en la temporada 2030-31.
Las previsiones del club apuntan a que el Spotify Camp Nou estará funcionando a pleno rendimiento durante la temporada 2028-29.
Mientras eso no suceda, la entidad optó por activar dos operaciones financieras, que los socios compromisarios avalaron mayoritariamente y que fueron los puntos más relevantes de una asamblea que comenzó a las 10:00 horas y terminó a las 20:25 horas, justo a tiempo para que directivos y socios pudieran ver el Sevilla-Barça, previsto para las 21:00 horas.
Más allá del presidente Laporta, que abrió la asamblea con un discurso en el que la economía del club tuvo un importante peso, el principal portavoz de la directiva durante la asamblea fue el vicepresidente del área económica, Ferran Olivé.
El directivo relacionó directamente ambas operaciones financieras activadas con el retraso de las obras del Espai Barça, el proyecto de remodelación del Spotify Camp Nou y sus alrededores.
Según la directiva, la desviación presupuestaria de las obras del recinto responde a factores externos, como el contexto geopolítico o la dificultad para encontrar mano de obra, entre otras cuestiones, así como a mejoras en el proyecto del estadio que inicialmente no estaban previstas.
Este incremento adicional de la financiación, de 300 millones de euros, con un tipo de interés fijo y una duración de 30 años, provocará un cambio temporal en las condiciones del crédito.
Hasta ahora, las garantías establecían que el club disponía de los primeros 100 millones de euros de facturación, mientras que los siguientes 100 se destinaban al pago de intereses y amortizaciones. En los próximos dos años se prevé que el orden se invierta.
Dicha ampliación del crédito no incluirá la construcción del nuevo Palau Blaugrana, algo que sí estaba previsto en el proyecto original del Espai Barça.
El Barcelona prevé ceder los terrenos del futuro Palau Blaugrana, ubicados en la explanada del antiguo Miniestadi, a una empresa externa que se encargará de construir y explotar el pabellón durante un periodo, todavía por determinar, de entre 25 y 50 años.
El segundo de los movimientos financieros avalados por los representantes de los socios fue la emisión de bonos por valor de 210 millones de euros, la mitad de los cuales ya se ejecutaron este verano y con los que la entidad pretende obtener liquidez.
El plazo de devolución de estos bonos es de 10 años y la garantía se establece sobre la asignación de los ingresos televisivos de la entidad.
La ampliación del crédito para finalizar el estadio y la emisión de bonos recibieron el 89 % y el 84 % de votos favorables, respectivamente, en una asamblea telemática cuya participación se situó alrededor de los 1.000 participantes, frente a los 4.597 socios compromisarios convocados por el club.
También fue mayoritaria la aprobación del cierre del ejercicio 2025-26, con unos ingresos de 1.060 millones de euros y unas pérdidas de 18 millones, y del presupuesto del próximo curso, que contempla unos ingresos de 1.195 millones, según las previsiones del club.
Algo más reñidas fueron las votaciones para validar el acuerdo para la construcción en Emiratos Árabes Unidos de un complejo residencial de lujo inspirado en la marca del club azulgrana y la instalación de un espacio de ocio infantil en el Spotify Camp Nou.
El primer proyecto recibió el voto favorable de 308 socios compromisarios, sobre un cuórum de 433 acreditados, frente a 103 votos en contra y 32 en blanco. El acuerdo con la compañía permitirá explotar la marca Barça en dicho complejo residencial hasta el año 2055.
Paralelamente, a partir de la próxima temporada y hasta la 2029-30, el nombre del complejo inmobiliario lucirá en la parte trasera de las camisetas de los equipos masculino y femenino en los partidos que disputen en competiciones nacionales.
Por otra parte, un 56 % de los compromisarios acreditados votaron a favor de la construcción de un centro de entretenimiento en las instalaciones del estadio por parte de Babylon Park, compañía fundada en Israel a la que el Barça cederá una licencia durante los próximos 25 años.
En el turno de preguntas sobre este acuerdo, algunos socios compromisarios cuestionaron el origen israelí de Babylon Park y sus presuntos vínculos con el conflicto de Gaza, una cuestión que esta semana ya denunció el eurodiputado de Comuns Jaume Asens.
En este sentido, Olivé explicó que el departamento de cumplimiento del club ha "seguido las ramificaciones de la empresa" y no detectó ninguna incompatibilidad.
La asamblea también fue el escenario elegido por el director deportivo, Anderson Luis de Souza "Deco", para anunciar que el club tiene "encaminadas" las renovaciones de los jugadores del primer equipo Raphael Dias 'Raphinha', Marc Bernal y Xavi Espart.
Aunque el gran protagonista de la reunión anual de los compromisarios fue el Spotify Camp Nou, el eje sobre el que pivota el futuro económico del club.
Víctor Martí
Barcelona, 19 sep (EFE).- La asamblea de socios compromisarios del FC Barcelona ha dado luz verde este sábado al presupuesto previsto para el ejercicio 2026-27, que prevé unos ingresos de 1.195 millones de euros y un resultado neto positivo de 1 millón.
Los presupuestos han recibido el voto favorable de 583 representantes de los socios, 43 de los cuales han votado en contra y 27 en blanco.
El presupuesto presentado alcanzará los 1.195 millones de euros de ingresos -135 millones más que la cifra de ingresos de explotación contabilizada en la liquidación del ejercicio 2025-26- y prevé unos gastos de 1.133 millones de euros.
En el apartado de ingresos, la partida más importante es la comercial (577 millones), seguida por la del estadio (285), media (247), traspasos y cesiones de jugadores (74), y ventas de activos (13).
Por lo que respecta a los gastos, estos alcanzarán, según las cuentas del club, los 1.133 millones de euros, una variación de 111 millones si se compara con el pasado ejercicio.
La partida referente a los salarios deportivos será la que experimente una mayor variación, al pasar de los 571 millones actuales a los 636 millones previstos, lo que supone un 11% más que el pasado ejercicio, aunque el porcentaje sobre los ingresos previstos se mantendrá estable (53%)
"En salarios deportivos hay un incremento, pero en la línea de ingresos. Tenemos un equipo joven y hay que incrementar con renovaciones. Hay que conservar a los jugadores", ha explicado, en su intervención, el vicepresidente del área deportiva, Ferran Olivé.
También crecerán los gastos de gestión, situados en 356 millones de euros (41 más que el pasado curso) y los salarios no deportivos, que pasarán de 83 a 93 millones, según las previsiones del club.
En este sentido, el Olivé ha admitido que es muy importante contener los gastos mientras no terminen las obras del Spotify Camp Nou, que actualmente cuenta con un aforo provisional de unos 62.000 espectadores sobre los 105.000 proyectados.
Barcelona, 19 sep (EFE).- Los socios compromisarios del FC Barcelona han validado una ampliación de 300 millones de euros del crédito para finalizar las obras del Spotify Camp Nou y sus alrededores, así como la emisión de bonos garantizados con derechos audiovisuales adicionales por valor de 210 millones de euros para obtener liquidez.
En total, 562 representantes de los socios, sobre un cuórum de 633 acreditados, votaron a favor, 45 en contra y 12 lo hicieron en blanco para autorizar la inyección de 300 millones de euros para finalizar las obras del estadio, que se suma a los 1.485 millones ya acordados en la primera fase de financiación.
Por otra parte, la emisión de bonos, con la que el club pretende obtener flujo de caja para operar con normalidad a la espera que finalicen las obras del estadio en la temporada 2028-29, ha recibido 486 votos a favor, 55 en contra y 28 en blanco, sobre un total de 574 socios acreditados en el momento de la votación telemática.
El vicepresidente del área económica, Ferran Olivé, ha sido el encargado de defender ambas operaciones ante los socios compromisarios que han participado en la asamblea telemática.
El directivo ha relacionado directamente ambas operaciones financieras con el retraso de las obras del Espai Barça, el proyecto de remodelación del Spotify Camp Nou y sus alrededores.
"Tenemos que acabar el estadio sí o sí. Vamos tarde. Lo que les pedimos es la aprobación para incrementar el financiamiento del Espai Barça de unos 1.500 millones, incrementarlo en 300 millones, y por otra parte, para hacer frente a los pagos de tesorería que produce el retraso en la construcción del estadio, la emisión de estos bonos", ha comentado Olivé.
Según el vicepresidente, la desviación presupuestaria de las obras del recinto responde a factores externos, como el contexto geopolítico o la dificultad para encontrar mano de obra, entre otras cuestiones, así como a mejoras en el proyecto del estadio que inicialmente no estaban previstas.
En este sentido, ha mencionado la inflación global derivada de los conflictos como uno de los motivos de dicha desviación, haciendo especial mención al conflicto bélico en Ucrania, que provocó un incremento relevante del coste de los materiales de construcción.
A ello se sumaron las modificaciones del proyecto inicial de construcción del estadio, que provocaron un aumento del coste inicialmente previsto.
Entre estos cambios, destacan las 3.200 intervenciones realizadas en la segunda grada, una cifra muy superior a las 800 previstas inicialmente.
Este incremento adicional de la financiación para remodelar el estadio, con un tipo de interés fijo y una duración de 30 años, provocará un cambio temporal en las condiciones del crédito.
Hasta ahora, las garantías establecían que el club disponía de los primeros 100 millones de euros de facturación, mientras que los siguientes 100 se destinaban al pago de intereses y amortizaciones.
En los próximos dos años, se invertirá el orden: la primera parte de la recaudación por la explotación del estadio se destinará al pago de intereses y amortizaciones, mientras que el club dispondrá del resto.
Dicha ampliación del crédito no incluirá la construcción del nuevo Palau Blaugrana, algo que estaba previsto en el proyecto original del Espai Barça.
La junta directiva, según Olivé, está explorando otras fórmulas para construir un nuevo pabellón. En cualquier caso, el directivo ha puntualizado que la construcción del nuevo futuro recinto "no irá nunca a deuda del club" y que la junta "no pedirá una refinanciación" para su construcción.
El segundo de los movimientos financieros validados por los representantes de los socios ha sido la emisión de bonos garantizados por valor de 210 millones de euros, la mitad de los cuales ya se ejecutaron este verano y con los que la entidad pretende obtener liquidez.
"El retraso del estadio nos afecta el flujo de caja y el gobierno ordinario del club. Estos 200 millones de euros los necesitamos para el gobierno ordinario del club", ha defendido Olivé, quien ha recordado, asimismo, que "hay que seguir reforzando" el primer equipo de fútbol mientras el club no cuenta con el estadio funcionando a pleno rendimiento.
El plazo de devolución de estos bonos es de 10 años y la garantía se establece sobre la asignación de los ingresos televisivos de la entidad.
Asimismo, Olivé ha desvelado que actualmente el club cuenta con una deuda agregada, incluyendo la financiación del Espai Barça, de 2.680 millones de euros.
En este sentido, ha subrayado que la finalización de las obras del estadio y el crecimiento en el área de mercadotecnia permitirán incrementar los ingresos (1.450 millones con vistas al curso 2030-31) y, consecuentemente, el club podrá ir reduciendo paulatinamente la deuda.
Para defender ambas operaciones financieras, que han aprobado de forma mayoritaria los compromisarios, Olivé ha parafraseado una de las sentencias históricas de la leyenda del club Johan Cruyff.
"El dinero tiene que estar en el campo y para el campo", ha señalado el directivo, quien se ha mostrado convencido de que el Barça no deberá endeudarse más próximamente.

