
Las autoridades de Guatemala han detectado un alarmante auge de los llamados “secuestros gota a gota”, una modalidad que transforma a los antiguos prestamistas colombianos informales en sofisticados plagiadores.
En este esquema, las víctimas, en su mayoría trabajadores de servicios a domicilio o delivery, son contactadas por falsos clientes que las citan para realizar labores en lugares apartados o de difícil acceso.
El método no implica un secuestro físico tradicional. Quienes caen en la trampa suelen ser obligados a apagar su teléfono o, en ocasiones, se les arrebata y roba el dispositivo.
Desde ese momento, los delincuentes llaman a familiares o empleadores, afirmando que la persona está bajo su control y exigiendo rescate mediante transferencias electrónicas.

La víctima, en realidad, no ha sido retenida, pero la puesta en escena logra engañar y presionar a los allegados.
Cómo operan los secuestradores gota a gota
Los grupos criminales se hacen pasar por clientes que necesitan servicios como instalación de aire acondicionado, fumigación, reparación de equipos electrónicos o armado de muebles, entre otros.
Una vez que el trabajador llega al punto acordado, lo apartan de cualquier contacto y simulan un secuestro. Las amenazas suelen ser directas: se le exige que abandone el lugar y no intente comunicarse, bajo advertencia de sufrir daños.
En paralelo, los delincuentes contactan al propietario del negocio o a los familiares del trabajador, asegurando que solo liberarán a la supuesta víctima si reciben pagos de entre Q5.000 (USD 650) y Q10.000 (USD 1.299).

Todo el proceso se realiza por medio de llamadas, mensajes o videollamadas, reforzando la ilusión de que el trabajador está cautivo, detalló la Policía Nacional Civil (PNC).
En palabras de voceros de la Fiscalía contra Secuestros y del Comando Antisecuestros, “la víctima nunca estuvo secuestrada, únicamente se le aparta y se utiliza su ausencia para extorsionar a terceros”.
Respuesta rápida: ¿qué es el secuestro gota a gota?
El secuestro gota a gota es una modalidad criminal en Guatemala donde bandas, integras principalmente por exprestamistas colombianos, simulan el secuestro de trabajadores a domicilio para exigir dinero a sus familiares o empleadores.
Utilizan engaños, amenazas y manipulación para obtener pagos rápidos por transferencias, sin que la persona realmente esté retenida.
Las autoridades recomiendan verificar la identidad de los clientes y compartir la ubicación en tiempo real para prevenir estos hechos.
La evolución de los préstamos gota a gota hacia la extorsión
Originalmente, los prestamistas gota a gota operaban con redes de usura que ofrecían dinero fácil a cambio de pagos diarios y tasas imposibles de saldar.
Sin embargo, fueron evidenciados por las autoridades e incluso la misma población, por lo que dejaron de ser un atractivo para aquellos que necesitaban saldar alguna emergencia.
Ahora, han migrado hacia tácticas de plagio y extorsión, aprovechando la vulnerabilidad de quienes trabajan solos y se desplazan a domicilio. De acuerdo con el Ministerio Público, esta variante crece más rápido que el secuestro clásico o exprés.
Las cifras lo respaldan: entre enero de 2024 y mayo de 2026, la Fiscalía contra el Delito de Secuestro recibió 688 denuncias por secuestro, de las cuales 150 corresponden a la modalidad gota a gota, es decir, el 21,8 % del total.
El salto es notable: de solo siete casos en 2024, la cifra escaló a 66 en 2025 y suma ya 77 en los primeros cinco meses de 2026.

Operativos y capturas recientes
El pasado 23 de marzo, un operativo conjunto permitió la captura de ocho presuntos integrantes de la estructura “Los imitadores de secuestros”, acusados de simular ser parte de un cartel mexicano para reforzar sus amenazas.
Las acciones policiales se desplegaron en Guatemala, El Progreso y Huehuetenango, donde fueron detenidos varios sospechosos, incluidas familias completas presuntamente involucradas en la trama.
Gracias a la denuncia ciudadana y la labor de inteligencia, la Policía Nacional Civil y la Fiscalía han logrado identificar y desarticular algunas de estas bandas, aunque el fenómeno sigue en expansión.
Recomendaciones de las autoridades
La Policía Nacional Civil exhorta a la población a extremar precauciones: siempre comprobar la identidad y referencias de clientes, evitar acudir solo a lugares apartados, compartir la ubicación en tiempo real y, de ser posible, ir acompañado.
Si se recibe una llamada de este tipo, la recomendación es mantener la calma y denunciar de inmediato al 110 de la PNC o al 1561 de Crime Stoppers.
“La prevención también está en sus manos. No caiga en la trampa”, advierte la Policía en sus mensajes. Aunque el secuestro clásico sigue siendo el más frecuente, el crecimiento del gota a gota obliga a redoblar la vigilancia y el autocuidado para frenar esta nueva modalidad de extorsión.