Las exportaciones petroleras de Venezuela se mantuvieron en torno a 1,17 millones de barriles por día en agosto, ya que el aumento de los envíos a India y Europa compensó la caída de los despachos hacia Estados Unidos, de acuerdo con documentos y datos de seguimiento de buques conocidos el martes.
Estados Unidos siguió como principal destino del crudo venezolano, aunque sus compras bajaron a unos 553.000 barriles diarios, frente al récord de 786.000 barriles por día alcanzado en julio.
Los envíos hacia India subieron 66% en comparación con el mes anterior, hasta 297.000 barriles diarios. Las exportaciones a Europa, a su vez, casi se triplicaron y llegaron a cerca de 260.000 barriles por día.
El incremento de los tiempos de espera y de la cantidad de tanqueros pendientes de carga afectó las operaciones durante agosto. El estado de las terminales de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y los problemas de calidad del crudo provocaron demoras en los embarques. Un apagón a finales de julio también retrasó las cargas. La interrupción afectó las plantas mejoradoras de crudo y las estaciones de mezcla de PDVSA, según uno de los documentos.
Las comercializadoras Vitol y Trafigura mantuvieron prácticamente estable su volumen conjunto de exportación, con unos 597.000 barriles diarios, frente a 604.000 barriles por día en julio. En cambio, los despachos de la petrolera estadounidense Chevron bajaron de 293.000 a 286.000 barriles diarios.

Venezuela importó unos 166.000 barriles diarios de combustibles en agosto, más del doble de los 81.000 barriles diarios registrados el mes anterior. La mayor parte correspondió a nafta estadounidense, utilizada para diluir la producción de crudo extrapesado.
Las exportaciones podrían modificarse en las próximas semanas por el traslado de decenas de proyectos petroleros a nuevas condiciones contractuales. El esquema permite a los socios de PDVSA firmar contratos de suministro y comercializar de forma independiente su parte de la producción.
También se prevé que un acuerdo de producción petrolera anunciado recientemente, que involucra a Caracas, Washington y la productora estadounidense NABEP, eleve los flujos de crudo venezolano hacia Estados Unidos.
Por su parte, Chevron negocia la operación de dos campos petroleros en la Faja del Orinoco, en el estado venezolano de Carabobo, como parte del impulso del presidente estadounidense Donald Trump para elevar la producción de crudo del país sudamericano.
La petrolera estadounidense busca derechos sobre yacimientos de crudo pesado con reservas de miles de millones de barriles, según personas al tanto de las conversaciones citadas por Bloomberg. Los campos se encuentran cerca de otro gran yacimiento que Chevron explota a través de PetroIndependencia, su empresa conjunta con PDVSA.
Las negociaciones transcurren en paralelo a un rediseño del control de Estados Unidos sobre la industria petrolera venezolana, siete meses después de la captura del ex dictador Nicolás Maduro en una operación militar.
La Casa Blanca difundió el lunes los primeros detalles públicos de un acuerdo anunciado la semana pasada y el documento señaló que North American Blue Energy Partners (NABEP) recibió concesiones por 100 años sobre 17 yacimientos petroleros de Venezuela. El Departamento de Estado de Estados Unidos obtuvo el derecho de adquirir un 20% garantizado de la producción a precio de costo y la primera opción de compra sobre el 80% restante a precios de mercado.
Washington también tendrá poder de veto sobre la designación de cualquier integrante del directorio de NABEP. La mayoría de los miembros deberá tener nacionalidad estadounidense, de acuerdo con la hoja informativa de la Casa Blanca.
Trump presentó el acuerdo como una vía para reforzar la seguridad energética estadounidense. Durante un acto en el Despacho Oval, afirmó que utilizaría ese petróleo para reponer las reservas estratégicas de emergencia de Estados Unidos y aseguró: “Todo viene a Estados Unidos para las refinerías”.
(Con información de Reuters y Bloomberg)



