El informe sobre recursos hídricos mundiales registró caudales por debajo de lo normal en más de un tercio de las cuencas del planeta. (Organización Meteorológica Mundial)

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que 2025 fue uno de los años más secos para el caudal de los ríos en los últimos 35 años. El dato no describe un episodio aislado: se inscribe en una tendencia de descenso de las reservas de agua dulce, que deja a más regiones expuestas a las sequías. El informe sobre el estado de los recursos hídricos mundiales registró niveles inferiores a los normales en más del 36% de la superficie de las cuencas del planeta y confirmó la continuidad del deterioro de reservas como los glaciares y las aguas subterráneas.

Para Argentina, el reporte del organismo especializado de Naciones Unidas no presenta un diagnóstico por país ni desagrega datos nacionales. Sin embargo, ubica a la cuenca del Río de la Plata entre las regiones que sufrieron caudales recurrentemente bajos entre 2021 y 2025. La recuperación parcial detectada en el último año llegó después de una sequía prolongada. El informe también señala déficits persistentes de almacenamiento de agua terrestre en la Patagonia y los Andes subtropicales.

El estudio reúne datos de los miembros de la OMM, modelos hidrológicos mundiales y observaciones satelitales para seguir la evolución de ríos, acuíferos, humedad del suelo, lagos, nieve, hielo y eventos extremos.

A continuación, las 6 alertas del documento sobre el agua mundial.

1. Uno de los balances más secos para los ríos en 35 años

La OMM advirtió que 2025 fue uno de los años más secos para el caudal de los ríos en los últimos 35 años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los modelos hidrológicos utilizados por la OMM mostraron que más de un tercio de las cuencas mundiales tuvo caudales por debajo de lo normal en 2025. El indicador ubica al año entre los más secos desde comienzos de la década de 1990.

Los niveles bajos afectaron a gran parte de América del Norte, a las cuencas del Río de la Plata y del San Francisco en Sudamérica, a Europa oriental, Oriente Medio y Asia central. En África, las cuencas de los ríos Nilo, Congo y Zambeze también quedaron muy por debajo de sus valores de referencia.

El panorama fue distinto en el sur y sudeste de Asia, además de algunas zonas del norte de Sudamérica, donde los caudales anuales superaron los niveles habituales. En África, los ríos Senegal, Níger, Chad, Orange y Limpopo registraron valores superiores a los normales.

2. Las cuencas con caudales normales son minoría desde hace siete años

La cuenca del Río de la Plata sufrió caudales recurrentemente bajos entre 2021 y 2025 y mostró una recuperación parcial en el último año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe advierte que el problema excede a un solo año. Entre el 34% y el 38% de las cuencas mantuvo condiciones normales en cada uno de los últimos siete años, frente al promedio de 46% que se observó entre 1991 y 2020.

Durante el período 2021-2025 se repitieron caudales inferiores a lo normal en áreas de las cuencas del Amazonas y del Río de la Plata, América del Norte, África central y oriental, Asia central y Oriente Medio. La OMM atribuye este comportamiento a una mayor irregularidad del ciclo del agua, con alternancia de sequías e inundaciones.

En la cuenca del Río de la Plata, el reporte señala una recuperación parcial en 2025. El dato aparece después de varios años de sequía que afectaron a una de las principales regiones hídricas y productivas del sur de Sudamérica.

3. El almacenamiento de agua terrestre disminuye desde mediados de la década de 2010

La OMM detectó déficits persistentes de almacenamiento de agua terrestre en la Patagonia y los Andes subtropicales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El almacenamiento de agua terrestre considera el volumen acumulado en aguas subterráneas, lagos, ríos, suelo, vegetación, hielo y nieve. La OMM detectó una tendencia negativa sostenida desde el período 2014-2016, con un aumento de las superficies que se encuentran por debajo de los valores normales.

Entre 2021 y 2025, las anomalías negativas se repitieron en el sudoeste de Estados Unidos, la Patagonia, los Andes subtropicales, las cabeceras de los ríos Ganges e Indo, el norte de África, Oriente Medio, Asia central y el este de China.

En 2025, las lluvias estuvieron por debajo de los niveles habituales en el norte y sudoeste de América del Norte, la Patagonia, Europa oriental, Oriente Medio, Asia central, el este de Brasil, el norte de India, partes del norte de Europa, Rusia, China y el norte de África.

4. Los glaciares perdieron masa por cuarto año consecutivo en todas las regiones

Los glaciares perdieron masa por cuarto año consecutivo en 2025 y esa reducción compromete las reservas de agua dulce. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pérdida de hielo volvió a ser generalizada en 2025. Los glaciares perdieron 408 gigatoneladas de masa durante el año hidrológico, una cantidad equivalente a una suba estimada de 1,1 milímetros en el nivel medio del mar.

Entre 2023 y 2025, la pérdida acumulada fue de 1.400 gigatoneladas de agua. La reducción de estas reservas puede elevar el riesgo de inundaciones en el corto plazo y limitar la disponibilidad hídrica futura para las poblaciones que dependen del deshielo.

Asia central, el sur de Asia occidental, el Ártico ruso, Islandia y el oeste de Canadá y Estados Unidos anotaron balances de masa entre los tres más negativos de sus respectivas series. En áreas con glaciares pequeños, como el Cáucaso, Europa central y el oeste de Canadá, algunos sistemas podrían haber llegado al máximo caudal que produce el deshielo antes de comenzar a reducir su aporte.

5. Asia y África concentraron la mayor parte de los desastres vinculados al agua

Asia y África concentraron la mayor parte de los desastres vinculados al agua y más del 80% de las muertes asociadas notificadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asia y África reunieron al menos la mitad de los eventos extremos relacionados con el agua registrados durante los últimos cinco años y más del 80% de las muertes asociadas que se notificaron. Las sequías prolongadas afectaron a las cuencas del Amazonas y del Río de la Plata, Oriente Medio y el Cuerno de África, mientras que África occidental y central y el sudeste asiático padecieron inundaciones reiteradas.

Ciclones tropicales y un monzón intenso causaron hasta 3.600 muertes en el sur y sudeste asiático durante 2025, según los datos incluidos en el reporte. Sri Lanka, Pakistán, Vietnam, Indonesia, Tailandia, Malasia y Filipinas estuvieron entre los países afectados.

Varios países africanos enfrentaron inundaciones importantes por segundo o tercer año consecutivo, entre ellos Nigeria y la República Democrática del Congo. La OMM señaló que, en algunas zonas, la sucesión de extremos dejó escaso margen de recuperación entre una sequía y una inundación.

6. Las mediciones mejoraron, pero persisten vacíos de información en regiones expuestas

La OMM mejoró las mediciones hidrológicas con más indicadores, pero persisten vacíos de información en regiones expuestas a sequías e inundaciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La OMM amplió la cobertura de su evaluación desde tres variables hidrológicas en la primera edición de 2021 hasta quince indicadores en el informe actual. Decenas de servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales, centros de datos, investigadores e instituciones asociadas aportaron observaciones directas, resultados de modelos y registros satelitales.

Pese a esa expansión, África y Asia siguen entre las áreas menos representadas por observaciones hidrológicas, a pesar de su exposición a los fenómenos extremos. Mientras la red mundial de medición se amplía, las zonas más afectadas por sequías e inundaciones todavía presentan vacíos de información. El organismo sostiene que la cooperación para compartir datos, establecer parámetros comunes y reforzar los sistemas de alerta temprana resulta clave en cuencas y sistemas glaciares que atraviesan fronteras.

La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, señaló que las aguas subterráneas, los glaciares y la nieve estacional funcionaron durante décadas como reservas frente a los años secos. El informe advierte que esas reservas disminuyen al mismo tiempo que crece la frecuencia de los extremos vinculados al agua.