Magui Bravi reveló que su separación de Octavio Cattaneo “casi le hizo caer la piel de toda la cara”. La bailarina y actriz lo contó en un extenso video de TikTok en el que detalló el periplo por cuatro dermatólogos distintos, los tratamientos fallidos y el descubrimiento de que el estrés había desatado una respuesta hormonal que devastó su piel durante ocho meses.
La historia arrancó en enero, cuando Bravi se mudó a un nuevo departamento y comenzó a convivir sola con su hijo Galileo. “Yo me separé en enero. Me mudé, estoy en otro departamento, armé otra casa, empecé una rutina de convivir solo con mi bebito”, contó. Un día se despertó con lo que parecía un grano y, en cuestión de días, la zona alrededor de la boca se cubrió de pústulas —pequeñas ampollas con pus— que se extendieron por toda la barbilla. “Al parecer, las separaciones salen caras, de verdad”, resumió con ironía.
El impacto fue especialmente sensible porque trabaja frente a cámara. “Una cosa es estar medio matada por no dormir, otra cosa es llegarle a la maquilladora de la película con la cara toda brotada y que te diga: ‘¿Qué hacemos con esto?’”, relató. Eso la llevó a buscar ayuda médica de inmediato. La primera dermatóloga que la atendió —de confianza para Bravi desde hacía veinte años— descartó por WhatsApp que fuera estrés, sospechó de una alergia o del calor del verano y le recetó un corticoide. “Tranquila, debe ser algo como alguna alergia”, le dijo la médica.

El tratamiento funcionó por diez días. Al duodécimo, la cara estaba el doble de afectada y la erupción había migrado hacia la barbilla. La segunda especialista que la evaluó le diagnosticó por primera vez dermatitis perioral —una inflamación crónica de la piel alrededor de la boca— y le indicó una crema para la rosácea junto con una loción hidratante. Bravi siguió ese esquema durante un mes completo y suspendió sus cremas habituales para no irritar más la zona. “No poniéndome mis cremas... se me empezó a secar toda la cara porque no les estaba dando nada de hidratación”, explicó. Los resultados fueron nulos.
La tercera consulta derivó en un tratamiento de luz pulsada intensa. Una cuarta especialista que tenía el equipo, puso reparos desde el inicio: le pareció extraño que se indicara ese procedimiento con una reacción activa en la piel. Bravi decidió avanzar de todas formas, con la máquina en su configuración más suave. El primer día la piel mejoró visiblemente. A los dos o tres días, los granitos se triplicaron y un grano profundo con pus se instaló en la mejilla. “No quiere decir que la luz pulsada es mala, sino que no era lo indicado para mi caso en particular”, aclaró. La cicatriz que dejó ese grano todavía está presente.
Fue el médico número cuatro —al que llegó por la cartilla de su obra social— quien ordenó el tratamiento correcto: descartó todo lo anterior, indicó un producto puntual para el grano activo y un inmunomodulador tópico, que actúa de forma similar a un corticoide pero sin el efecto rebote. En paralelo, los análisis de sangre terminaron de explicar el cuadro: el cortisol estaba muy elevado y una hormona aparecía fuera de rango. “Mis defensas también bajaron, con lo cual mi piel estaba respondiendo a esa hormona y me estaba generando toda esta situación”, contó. La piel, dijo, “vivía como en una batalla campal”. Así, tal como ella misma lo describió, la separación casi le hizo “caer la piel de toda la cara”.

Con ese diagnóstico en mano, Bravi cambió también su rutina diaria. Arrancó una dieta antiinflamatoria, incorporó pilates y meditación. “Empecé toda una dieta antiinflamatoria para curar mi intestino. Empecé a hacer pilates, empecé a meditar”, detalló. Meses después, los nuevos análisis llegaron dentro de los valores normales. “Hoy en día mis estudios de sangre están increíblemente bien”, afirmó en el video, grabado sin filtros y con maquillaje para disimular las marcas que aún quedan.
La separación de Bravi y Cattaneo —arquitecto con quien estuvo casi quince años— se había hecho pública en abril. En una entrevista posterior en el programa El Ejército de la Mañana, de Bondi Live, Magui Bravi explicó que la decisión les llevó un año entero y que el paso a la monoparentalidad fue uno de los cambios más difíciles. “Tomar esa decisión nos tomó un año entero y acomodarnos nos tomó un montón, porque una nueva casa, mucho tiempo juntos, pasar a ser madre soltera es re difícil”, dijo. Sobre Cattaneo, fue clara: “Siempre fue el papá de mis hijos. Yo eso lo supe siempre, conmigo o sin mí”.