La Policía estima que participaron unas diez personas y al menos tres vehículos en el secuestro del empresario Jens Marty Lara Tantaquilla; el jefe de la Región Policial La Libertad reveló que existían alertas sobre un secuestro de gran magnitud en Trujillo desde hacía tres meses.

 (Infobae)

La liberación del empresario minero Jenss Marty Lara Tantaquilla (31), secuestrado el fin de semana tras un ataque en Trujillo (La Libertad) que dejó cuatro personas asesinadas, habría estado precedida por el pago de 2,5 millones de dólares a los captores, según un informe difundido este jueves por el programa Contracorriente, de Willax.

De acuerdo con la información difundida por la televisora, que cita datos de la investigación, la familia de Lara habría negociado directamente con los secuestradores y conseguido reducir de 5 millones a 2,5 millones de dólares el monto exigido inicialmente por la liberación del empresario. El pago, siempre según el informe, se habría realizado en efectivo.

La investigación sostiene que un capitán de la Policía especializado en geolocalización habría servido de enlace para que la familia pudiera aproximarse a los secuestradores, aunque las gestiones se habrían desarrollado al margen de los canales oficiales.

El informe también señala que la familia habría recurrido a uno de los socios del empresario para reunir el dinero exigido por la banda criminal ‘Los Pulpos’. Se trata de Ynocente Matos Anticona, “vinculado con el delito de minería ilegal en condición de integrante de la organización criminal por encargarse de la extracción y explotación del material aurífero, blanquear el material ilegal y neutralizar acciones de control”, de acuerdo con información expuesta en el reportaje.

De acuerdo con la información citada, este socio habría aportado la mayor parte de los 2,5 millones de dólares utilizados para concretar el rescate. La familia del empresario, por su parte, ha mantenido reserva sobre las circunstancias de su liberación y no ha confirmado públicamente el supuesto pago.

“Por el momento, nuestra familia ha decidido no dar ningunas, ninguna entrevista, ninguna declaración a la prensa. Mi hijo hablará el día domingo”, dijo su padre, Eleuterio Lara López.

“Si una organización criminal viene por ti, (...) es porque tiene un propósito (...) yo lo que quiero que ustedes investgien por su lado”, agregó.

Lara Tantaquilla, de 31 años, fue secuestrado en plena vía pública de Trujillo durante la madrugada del domingo, cuando fue interceptado por un grupo de atacantes vestidos con uniformes policiales que asesinaron en el acto a sus cuatro acompañantes.

El hecho ocurrió cuando el empresario y sus acompañantes, entre ellos dos mujeres, se movilizaban en un vehículo de alta gama, propiedad de un tercero, después de salir de una discoteca cercana.

El automóvil fue interceptado por los atacantes a pocos metros de la sede de la Dirección de Investigaciones Criminales (Dirincri) de la Policía Nacional del Perú (PNP), quienes llevaban uniformes similares a los del Grupo Especial Contra la Lucha del Crimen Organizado (Grecco), de acuerdo con testimonios recogidos tras el ataque.

Lara Tantaquilla había sido detenido en 2020 durante un gran operativo contra la minería ilegal llamado ‘Los topos del frío’, en el que se trató de desarticular a cuatro clanes familiares dedicados a la extracción y comercialización ilícita de oro en la provincia de Pataz.

En aquella ocasión se realizaron un total de 17 detenciones, incluidos dos extranjeros de origen chino, y se decomisaron hasta 220 kilos de oro presuntamente de origen ilegal, valorados en ese momento en unos US$ 10 millones.